Una madre ayuda a su hijo a concentrarse
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EDUCACIÓN

Diez consejos para concentrarte a la hora de estudiar

Con la selectividad a la vuelta de la esquina, los estudiantes deben saber los elementos para poder tener éxito

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Con los exámenes en el horizonte es bueno recordar a los estudiantes cómo concentrarse, evitar despistes repentinos y tener un hábito de aprendizaje. La profesora Cynthia C. Muchnick lo dice claramente en su libro «La guía completa para las habilidades de estudio»: «muchos adultos se levantan cada mañana, se visten, desayunan y corren hacia la puerta para trabajar y poder sostener a sus familias. ¿Adivina qué? Tú también tienes un trabajo: la escuela».

Ahora bien, este «trabajo» requiere una autodisciplina y una capacidad de administración del tiempo muy difícil de llevar, especialmente en la adolescencia. El pedagogo estadounidense Howard Armstrong, en su conocida «Pequeña guía de estudio», enuncia bien claro a los principiantes su divisa inicial: «elegid una tarea pequeña, una que se pueda completar en menos de una hora». Es el primer escalón de esa gran escalera que conduce al examen final: un pequeño paso para el hombre, un gran paso para los estudios.

También los estados de ánimo, la forma de afrontar el estudio, son clave en el éxito del propósito. El psicólogo Bernabé Tierno deja bien claro en «Las mejores técnicas de estudio» como la «posibilidad de éxito o de fracaso, en el estudio o en cualquier otra actividad, será siempre consecuencia del estado de ánimo». Así que con estos consejos de pedagogos, educadores y psicólogos se puede resumir la concentración en el estudio en estos diez puntos:

1. Duerme correctamente

- Es imposible concentrarse, retener más memoria, sin un buen y reparador sueño. Nunca estudies hasta la madrugada, ya que puede llevar a que muchos recuerdos resulten difusos.

2. Divide y vencerás

- Nadie puede asimilar grandes cantidades de datos, de fórmulas o fechas, sin dividir cada parte en horas diarias. Debemos cuantificar el estudio, buscar patrones comunes y concentrarnos en lo esencial.

3. Los sonidos del silencio

- Mucha gente considera imposible estudiar sin un mínimo de silencio, ya que les distrae el ruido de otros. Es frecuente en las bibliotecas universitarias ya encontrar filas y filas de chicos con tapones.

4. Desconecta cada poco

- Nadie puede estudiar más de una hora sin perder concentración. Debes cortar cada cierto tiempo, saliendo a dar un pequeño paseo para volver a la carga, con la mente mucho más clara.

5. Utiliza colores en el texto

- El viejo truco que todo el mundo aprendió en EGB o ESO: separar los datos más importantes en pequeñas secciones para evitar el agobio y sobrellevar las memorizaciones. Quizá 500 palabras sobre Napoleón puedan parecer pesadas; no tanto 10 subrayadas con los datos más importantes.

6. Centrarse en un tema

- Es importante concentrar la información de una temática y evitar mezclar asignaturas. O mezclar las que son comunes. Quizá Historia y Matemáticas no sean compatibles, pero Historia del Arte e Historia sí.

7. Probarse

- Otro clásico de la infancia, muy propio de empollones, pero que servía sin duda como agudo baremo: realizar un examen previo. Sirve como prueba de concentración y demostración de que hemos aprendido todo.

8. Trabajo en grupo

- La coordinación si es ordenada puede ser un verdadero bálsamo para el estudio: todos complementan las carencias de otros y evitan que caigas en el error. O algo peor que el error: la dispersión.

9. Preparación

- No dejes nunca el examen para el día antes: una división de días es lo más sensato. Incluso una división de semanas. Preparar algo un mes antes es la mejor concentración.

10. El examen no es el final

- Nunca debemos ver cualquier examen como el único futuro. Es otro elemento más de nuestra vida. Pensar sólo en él llevará a ponernos nerviosos y con ello hacer que todos estos consejos no sirvan para nada.