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Aprender a distinguir entre un cheque y un pagaré desde el colegio

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Que el colegio enseñe a los niños a discernir lo que conviene hacer y no con el dinero. Eso es que defiende Eduardo Creagh, director del Instituto para la Protección Familiar, quien desde su institución lucha por la implantación de la educación financiera reglada en las escuelas e institutos, con un currículum regulado por el Ministerio de Educación y no por la CNMV ni el Banco de España. Con otra salvedad, que esta sea impartida por los propios profesores, no por empleados de bancos. «No tiene que ser una asignatura troncal, con quince horas en un curso puede ser suficiente», dijo Creagh durante la presentación en Canarias del Estudio «La cultura financiera de la familia española, el ahorro y sus medidas de protección», patrocinado por el Banco de Santander y la aseguradora Aegon.

Según explicó a Efe el director del IPF, España está por debajo de los países de la OCDE y de la Unión Europea en nivel de cultura financiera, y sin embargo un mejor conocimiento de ese mundo hubiera paliado, que no evitado, problemas como la burbuja inmobiliaria, las preferentes o el caso Forum Filatélico. «Una mayor cultura financiera serviría de protección a las familias no sólo porque tendrían su propio criterio sobre los productos financieros que les ofrecen, sino también porque serían más exigentes con las entidades que los venden, que a su vez son conscientes de que tienen delante clientes preparados», argumentó Eduardo Creagh. «De hecho es bueno para todos, para las familias y para el sector financiero», subrayó.

Para el director del Instituto para la Protección Familiar, «están muy bien» las iniciativas para formar a los estudiantes de secundaria en cuestiones financieras tomadas hasta ahora, limitadas a una inscripción voluntaria por parte de los centros y basadas en manuales de la CNMV y el Banco de España. Pero este asunto debe «tomarse en serio» por parte del Ministerio de Educación, que debe promover una educación independiente y reglada, formar a los profesores y ofrecer a los estudiantes una formación mínima para que no ocurra como ahora.

Desconocimiento absoluto

«Muchos llegan a la universidad sin saber cómo hacer un presupuesto, cómo usar y no abusar de los créditos, qué es bueno en una deuda, en qué consiste un crédito personal, o uno hipotecario.... No saben distinguir entre lo que ofrecen las diferentes entidades financieras y de seguros, o lo que le conviene o no en cada momento de la vida, y tampoco saben cómo funciona un banco, y cuáles son los derechos y las obligaciones cuando uno acude a esta institución. Desconocen lo qué son las tarjetas y el endeudamiento, y ciertas medidas de seguridad que uno debe establecer durante su uso, o cómo hacer crecer el dinero de una manera sensata, en qué consisten las cuentas remuneradas, qué es la renta fija, la variable, o los planes de jubilación...», enumera Creagh.

Formación también para los padres

Pero no solo los niños deben aprender cultura financiera Para este experto financiero, los padres españoles también deberían que educarse en este ámbito. «Tenemos que empezar a trabajar por una cultura financiera en nuestro país, y que las familias enseñen habilidades financieras, aptitudes y valores ante el dinero. Tener unos buenos hábitos financieros influyen en el estilo de vida, en la seguridad financiera, en la riqueza, en el nivel de ingresos y en la posibilidad de dedicar estos tanto a las necesidades como a los deseos, porque a veces uno también necesita gratificarse. Es esencial que fomentemos en los más jóvenes unos buenos hábitos de ahorro a lo largo de la vida», comenta.