Familia - Educación

Métodos Waldorf y Escandinavo, la otra educación

La atención personalizada al alumno, los idiomas y la importancia de las materias artísticas y musicales marcan la diferencia con el sistema español

Entorno familiar. Atención personalizada. Importancia de la música y el arte. Compañeros de todos los países. Plancha, cocina o taller de la madera como asignaturas.

Son sólo algunas de las diferencias que presentan ambos métodos con respecto al sistema educativo español al uso. Las cámaras de ABC.es han visitado el Colegio Escandinavo de Madrid y una de las escuelas Waldorf para averiguar el secreto del éxito en la enseñanza de las pedagogías alternativas.

«Tirar datos a la cabeza»

Antonio Malagón es director de la Escuela Libre Micael en Las Rozas de Madrid; uno de los puntos clave del método Waldorf, explica, pasa por afianzar la autoestima del niño y hacer de él un adulto competente, con pensamiento crítico y autonomía gracias a una relación de confianza y acompañamiento con sus profesores.

Malagón defiende un currículum académico, pero sin descuidar las habilidades sociales y personales; si no, la educación se convierte en «tirar datos a la cabeza» del alumno sin mayor dimensión formativa.

Los niños felices, aprenden más

Niños felices y relajados. Con derecho a equivocarse, que preguntan y orientan la clase en función de sus intereses. Los deberes son personalizados, en un mismo grupo, dos niños pueden llevar a casa tareas diferentes según sus capacidades.

Las asambleas y los debates son la norma en el Colegio Escandinavo de Madrid; aquí se sigue el sistema educativo sueco, lo que implica un lugar de importancia para los idiomas (un niño con especial interés puede aprender aquí inglés, sueco, francés, español, noruego y danés) y para el aprendizaje de los instrumentos musicales.

Monica Parker, responsable de primaria en la sección internacional y Jenny Dettmann, gestora de proyectos, hablan del ambiente familiar (máximo 20 alumnos por clase y dos profesores para infantil) y de enseñanza adaptada al nivel de madurez de cada niño como elementos fundamentales.

Ambos métodos ponen el acento en el alumno, pero también en la formación continua del profesorado, que debe actualizarse y debatir constantemente con los escolares, con los padres y en el entorno del propio centro para mejorar la gestión del grupo.

Exigentes en la dimensión social y lingüística, las pedagogías del centro y el norte de Europa otorgan importancia a materias que aquí, se consideran «marías». Los trabajos manuales, la música o el arte, forman parte del desarrollo del individuo y sobre todo, son una herramienta más para aproximarse al conocimiento.

En el vídeo sobre estas líneas, padres y profesores desentrañan en primera persona, los beneficios de esta educación «alternativa».

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