Todas las claves para acertar en la elección de un colegio para tu hijo
Elegir colegio es siempre una decisión difícil para los padres
Familia

Todas las claves para acertar en la elección de un colegio para tu hijo

Los «rankings» pueden condicionar, pero nunca determinar a la hora de elegir un centro educativo. Existen otras fórmulas que te presentamos

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En breve, las comunidades autónomas abrirán el plazo de inscripción de nuevos alumnos en colegios e institutos para el curso 2013-2014. Muchos niños entrarán por primera vez en el sistema educativo a sus tres o seis años, otros pasarán al instituto y algunos cambiarán de colegio por diversas circunstancias. En cualquiera de los casos, elegir un centro educativo para los hijos supone no solo una prioridad en la familia, sino también una enorme responsabilidad que trae de cabeza a muchos padres, sobre todo cuando el niño va a ser escolarizado por primera vez. La mayor preocupación es acertar en una elección que va a perdurar durante años.

No existe una fórmula mágica, ni única, que dé respuesta a las preguntas que se plantean los padres para acertar en la elección, pues al final es una decisión personal de cada familia. ¿Cuál es el mejor colegio? ¿El que obtenga los mejores resultados de los alumnos en pruebas de conocimiento en 6º de Primaria o en Selectividad? ¿Uno bilingüe? ¿Uno religioso o uno laico? ¿El que esté más cerca de casa? ¿El que tenga menos alumnos por clase?

A los seis años

Antes de resolver todas esas dudas, algunos expertos aconsejan plantearse otra prioridad, como explica Jorge Casesmeiro, director de Psicopaidos y asesor del Colegio de Pedagogos de Madrid: «Para enfocar bien la elección, antes que pensar en "el mejor colegio" preguntémonos si es "el mejor colegio para mi hijo". Los "rankings", instalaciones, idiomas... son una información que puede condicionar, pero nunca determinar la elección. Si uno conoce a su hijo, le quedarán más claros los factores más relevantes para su formación».

Es lo que ha demostrado un estudiado realizado por María Jesús Álava Reyes, directora del Centro de Psicología Álava Reyes, y su equipo. Durante unas semanas evaluaron a 842 niños de cinco años, teniendo en cuenta no solo su nivel de aprendizaje e inteligencia, sino también otros factores, como su caracter y peculiaridades, cómo se relacionaban con los demás, el tipo de liderazgo que mostraban ante sus compañeros, cómo reaccionaban a las preguntas, cómo interiorizaban la información, su capacidad de respuesta, la riqueza del lenguaje, su comportamiento día a día en casa en diferentes situaciones...

Con todas esas variables, y atendiendo las preferencias educativas de los padres por el centro educativo, asesoraron a las familias sobre el colegio más adecuado para su hijo. «Al cabo de ocho años, todos los niños habían logrado gran éxito escolar —asegura Álava Reyes—. Solo un caso había fracasado, por otros condicionantes, como fueron la separación de sus padres y el traslado a otra comunidad autónoma».

Con tres años

Es decir, este estudio demuestra que las singularidades de cada niño son las que determinan el colegio más adecuado para él. Y tenerlas en cuenta previene futuros fracasos académicos. Por eso, Álava Reyes aconseja a los padres que pidan a los profesionales y equipos de orientación de los centros una valoración de cómo es su hijo en la etapa infantil (3 a 6 años) para determinar el tipo de educación que más le conviene. «A los seis años ya están fijadas las bases de la personalidad y ya ha desarrollado el 80% de su capacidad intelectual», dice la psicóloga.

Sin embargo, ¿cómo acertar en la elección antes de esa edad, a los tres años, que es cuando la mayoría de los niños son escolarizados en España? «A esa edad, es difícil tener en cuenta las características de nuestro hijo, pues el pequeño aún se está desarrollando», afirma Carmen Guaita, maestra de Primaria y vicepresidenta nacional del sindicato de profesores ANPE. Si ir al cole supone dos horas de ruta al día, hay que pensar si merece la pena

Las prioridades para esta docente a esas edades tan tempranas obligan a una profunda reflexión. «Los padres tienen que plantearse una meta. No se trata de que sea cirujano o abogado, sino que debemos tener una visión final e integral de la persona en la que queremos que se convierta, de los valores y capacidades que queremos que posea. Para algunos puede ser más importante que al final del proceso educativo su hijo tenga un conocimiento profundo de varios idiomas, para otros que posea unos valores religiosos como la solidaridad y la generosidad, para otros que su hijo esté integrado en la sociedad real, que sea una persona que aporte valores a esa sociedad».

No hay que dejar de olvidar que el colegio proporcionará al alumno calidad de vida y autonomía. Por eso, el horario lectivo, el desplazamiento hasta el centro o las actividades extraescolares facilitarán descanso, tiempo de estudio y de ocio... «Si ir al cole supone dos horas de ruta al día, hay que pensar si merece la pena que el niño invierta ese tiempo, porque le puede privar de otras cosas», dice Guaita.

Visitar varios centros

El clima que se respira en el centro es otra de las prioridades para esta profesora: «Recomiendo a los padres que visiten con naturalidad varios colegios y no solamente se fijen en las instalaciones, el comedor, el polideportivo o las aulas. Deben recoger una visión del clima del centro: si está decorado con los trabajos de los alumnos, las actividades no lectivas que ofrece, cómo es la relación de padres y profesores, cómo funciona la asociación de padres y alumnos, fijarse en cómo salen los niños del centro, la despedida entre alumnos y profesores, si hay flexibilidad de horario para hablar con el tutor cuando surge un problema...». Cada detalle cuenta, «hasta qué pasa en el recreo después de comer, quién vigila a los niños...». En su opinión, pesan más estas particularidades que «dejarse llevar por los "rankings", ya que puede ser peligroso, porque no se conoce toda la verdad. Los "rankings" son solo un instrumento más».Un ranking no debe determinar la elección de un centro

El pedagogo Jorge Casesmeiro también ofrece una serie de pistas a considerar en la elección: «"En primer lugar, es muy importante el compromiso real del centro por una formación integral del alumno: a nivel intelectual (aprender a pensar y expresarse: entender el mundo y buscar la verdad), ético (responsabilidad, respeto, tolerancia), estético/afectivo (sensibilidad, motivación, conocimiento interior) y con sentido de trascendencia (apertura a cuestiones de fondo, espiritualidad, ya sea religiosa, laica o aconfesional). En términos de didáctica: metodologías activas, que estimulen la exploración y la iniciativa, el gusto por pensar, aprender y participar, por aprender de los errores; trabajar en grupo».

Son muchos los factores que entran en juego para elegir el mejor colegio. Por eso debe ser, sobre todo, una decisión muy meditada por los padres. Suerte en la elección.

A cada niño su cole

La psicóloga María Jesús Álava Reyes ofrece estas orientaciones generales según las características del niño:

Niños tranquilos con potencial intelectual, capacidad de atención y un buen seguimiento de las pautas. Les convienen colegios con un buen nivel escolar y una metodología más tradicional.

Niños inquietos y dispersos, con potencial intelectual, con menor nivel de autoexigencia personal. Deben ir a centros que atiendan de forma más individualizada y donde la participación del alumno en clase sea más alta.

Niños creativos, críticos, con capacidad de análisis, con un don para las actividades artísticas. Necesitan colegios específicos donde se trabaje mucho el espíritu creativo y crítico, unido a niveles de exigencia altos y una formación muy integral, con asignaturas como el debate.

Niños con problemas emocionales y dificultades, inseguridad, baja autoestima. Les convienen colegios que trabajen mucho las relaciones sociales, la generosidad con los compañeros, la confianza...