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¿Quién se hace cargo de las averías en un piso alquilado: el inquilino o el casero?

¿Quién paga un grifo estropeado, el atasco en el fregadero, el cristal de la ventana que se ha roto o el termo que falla?

¿Quién se hace cargo de las averías en un piso alquilado: el inquilino o el casero?
abc familia - Madrid - Actualizado: Guardado en: Familia , Consumo

Raro es encontrar un inquilino y su casero que alguna vez, o unas cuantas más, no hayan tenido sus desavenencias por las contingencias que se producen en la vivienda alquilada. Puede gotear un grifo, estropearse la caldera de gas, quedarse sin luz, romperse el horno... Entonces ¿a quién corresponde asumir la responsabilidad de reparar esas averías? ¿y quién se hace cargo de su coste? ¿el propietario de la casa o el inquilino?

Muchos de estos problemas domésticos están resueltos en la Ley de Arrendamientos Urbanos. Esta dispone que el arrendador, es decir, el dueño de la propiedad, está obligado a realizar todos los arreglos necesarios, sin elevar la renta, para conservar la vivienda «en condiciones de habitabilidad». El inquilino tiene derecho a que la casa sea habitable, pero cuenta también con la responsabilidad de avisar al arrendador sobre la necesidad de reparaciones, facilitando su verificación directa, en el plazo más breve posible. La comunicación entre ambos resulta clave para actuar con urgencia y evitar cualquier incidencia de mayor gravedad.

En cualquier caso, es importante mantener el sentido común. Si el usuario rompe algún cristal, la ventana o el pomo de una puerta, deberá asumir el coste de estas pequeñas reparaciones. Otra cosa es que falle el frigorífico antiguo o se ha atasque el inodoro.

La averías más comunes

Reparalia, empresa especializada en cuidado del hogar y gestión integral de siniestros y reparaciones, ha analizado seis averías frecuentes en viviendas para determina quién debe hacerse cargo del pago de la factura, conforme a lo recogido en la ley:

1. Grifos y cisternas que pierden agua. El responsable de la reparación es el arrendador, pero si la intervención se demora, se recomienda a los inquilinos que soliciten la ayuda de un profesional para solucionarlo. La factura del agua es responsabilidad del arrendatario y seguirá creciendo mientras espera una solución.

2. Atascos en el atasco del inodoro, el fregadero o la bañera. Si al desatascar, el profesional detecta que se ha realizado un uso incorrecto del mismo y se han arrojado residuos inapropiados, el inquilino deberá hacerse cargo del coste que supone tanto la reparación como las consecuencias de la misma. Una filtración por un atasco puede llegar a costar 200€.

3. Averías en el termo. Los daños se producen por el agotamiento del ciclo de vida útil de este aparato, normalmente, a partir de los cinco años. Conviene invertir en la calidad del producto por parte del dueño de la vivienda. Lo barato sale caro. Reparar un termo eléctrico suele suponer alrededor de 70€ y si hubiese que sustituir el aparato, el coste ascendería hasta los 300€, siendo el propietario el responsable de abonar la factura. Por ello, es recomendable revisar el estado de la instalación y sus componentes una vez al año a fin de detectar a tiempo fugas o roturas.

4. Mal funcionamiento de electrodomésticos. El 4% de las incidencias en el hogar registradas anualmente se deben a complicaciones con este tipo de aparatos. Un correcto mantenimiento evitará futuras reparaciones en las que el arrendador podría desembolsar en torno a unos 150€. En caso de enfrentarse a una reparación costosa, es importante decidir si merece la pena o directamente se opta por sustituir aquellos electrodomésticos antiguos por modelos más eficientes que generen menor consumo.

5. Arreglos de bricolaje. Orificios en la pared al quitar un cuadro, la lámpara se ha descolgado… Son pequeñas tareas ocasionadas por el uso de las instalaciones y de las que debe hacerse cargo el inquilino. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones no tenemos ni el tiempo, ni las herramientas o la destreza necesarias.

6. Problemas con la instalación eléctrica. Entra dentro de las responsabilidades del dueño de la vivienda. Solucionar estos incidentes por falta de mantenimiento puede ir desde los 50€ al cambiar un enchufe a los cerca de 100€ de la sustitución de un diferencial.

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