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Las tallas XL, una cuenta todavía pendiente

Si bien ha habido progresos a lo largo de los años, aún cuesta encontrar prendas «a la moda» que superen la talla 44

Ashley Graham, la modelo de «cuerpo real» que logró conquistar el mundo
Ashley Graham, la modelo de «cuerpo real» que logró conquistar el mundo - AFP

«No me entra». Unos minutos más tarde, la mirada despectiva de la vendedora y la terrible, pero esperable frase: «Es que no tenemos en tu talla».

Esta situación, que por redundante puede volverse hasta traumática, es atravesada por muchas personas de manera cotidiana. Su «gran pecado», por el que pagan todos los días de su vida, consiste en no cumplir con los estándares físicos que les impone la sociedad -y todo su arsenal publicitario-.

Es cierto que, en los últimos tiempos, las marcas están haciendo grandes esfuerzos por mostrar su interés por incorporar a los «cuerpos reales» a su oferta. Es el caso de Zara, que el 2 de marzo de este año lanzó la polémica campaña «Ama tus curvas».

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos avances generalmente surgen como consecuencia de un reclamo social y la demanda de un colectivo que durante mucho tiempo se sintió discriminado, como un año atrás lo expresaba Anna Riera, una chica de menos de 20 años que, a partir de juntar firmas en Internet, consiguió que Inditex quitara maniquís «esqueléticos» de sus vidrieras. Y, además, solicitó que la empresa comenzara fabricar tallas más grandes que la 44.

Otro de los ejemplos de cómo este tema ha ido adquiriendo cierta visibilidad en las pasarelas a nivel internacional en los últimos años es el de Ashley Graham, una de las modelos «curvy» mejor pagadas en todo el mundo.

Graham logró desafiar los parámetros de la moda
Graham logró desafiar los parámetros de la moda- ROBER SOLSONA

En el caso de España, algunas modelos de «cuerpos reales» también han logrado destacarse. Por ejemplo, Eva María Pérez Llano, Susel González Santos y Marta Fernández Pereira, que el año pasado protagonizaron un calendario benéfico para recaudar fondos para la Asociación en Defensa de la Atencion a la Anorexia Nerviosa y Bulimia (ADANER).

La sevillana Marisa Jara es otra de las que ha sufrido en carne propia las consecuencias de una sobereexigencia con respecto a su peso y su figura. Si bien ha conseguido triunfar a nivel internacional como modelo «curvy», su vida no ha sido nada fácil. Así lo cuenta en su reciente libro autobiográfico, al que tituló «La talla o la vida».

La sevillana Marisa Jara consiguió plasmar su dolor en un libro autobiográfico
La sevillana Marisa Jara consiguió plasmar su dolor en un libro autobiográfico- J.M.SERRANO

Inclusive la red social Facebook exactamente un año atrás tuvo que pedir disculpas por la censura de una foto de una mujer en bikini con sobrepeso con el argumento de que «mostraba partes del cuerpo de una manera no deseable» y violaba su «política de salud y estado físico».

Cuenta pendiente

Si bien las marcas y el mundo de la moda han comenzado a tener en cuenta la necesidad de incorporar a los «cuerpos reales» en sus campañas, aún sucede que, en la vida cotidiana, quienes no encajan dentro de los parámetros impuestos por la moda, aún continúan teniendo serios problemas a la hora de encontrar ropa de su talla. Por este motivo, Isabel Marcos, una de las socias de la marca Carisal Fashion, firma que trabaja con «tallas especiales» en Madrid, cuenta cuáles son los principales retos del sector.

¿Por qué ha decidido emprender un negocio de venta de este tipo de tallas?

No existen en el mercado prendas juveniles, actuales y, sobre todo, con un buen patronaje a partir de la talla 44. Nosotros trabajamos con tallas reales. Tenemos dos locales que están ubicados en el centro de Madrid, en el barrio de La Latina, uno de ellos de venta al público y el otro, de venta al por mayor. Una vez que los clientes logran encontrar un sitio que tiene ropa actual y de su talla, se vuelven muy fieles a nuestra marca. Inclusive, muchos de ellos se llevan ropa para toda la temporada por temor a no encontrar nada después.

¿Cree que vender estas tallas es una ayuda para un sector de la población?

Claro que sí. Sobre todo, por el hecho de que las clientas puedan llevarse prendas funcionales y cómodas. Desde la talla 50 es todavía más difícil poder encontrar ropa en el mercado. Especialmente, lo que más les cuesta a las mujeres con sobrepeso es hallar ropa a la moda, pero que tenga también un cierto estilo. La indumentaria de talla grande que se puede conseguir en las tiendas, por lo general, tiene un estilo como «de señora».

¿Considera que la publicidad influye en la imposición de modelos XXS?

Hace unos años sí lo hacía mucho, pero esto ha ido cambiando y evolucionando con el paso del tiempo. Por ejemplo, antes era mucho más difícil poder encontrar modelos de tallas reales o «curvys» en portadas de revistas y anuncios.

¿Cuáles son las dificultades con las que se encuentra al vender tallas especiales en Madrid, a diferencia de otras tiendas?

Ninguna. Yo, personalmente, estoy en el departamento de ventas al por mayor, con lo que las clientas vienen directamente a nuestro showroom a ver la colección y a realizar sus pedidos para cada temporada.

¿Existe actualmente una Ley de Tallas especiales en España?

No existe dicha ley. Lo que sí puedo decir es que muchas veces nosotros recibimos en la tienda varios correos electrónicos de clientas que se quejan de que buscan por todos lados prendas de su talla y no las encuentran. Es cierto que las personas que padecen sobrepeso todavía tienen muchas dificultades para encontrar prendas de su talla. A partir de la 60, directamente se vuelve casi imposible.

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