Una modelo durante un desfile de Gucci
Una modelo durante un desfile de Gucci - PPS

Gucci se suma a la cruzada anti-pieles de otras marcas

A partir de la temporada Primavera-Verano 2018, la marca florentina dará un giro ecológico

MadridActualizado:

Tras estos años de crisis y de valores que favorecen el uso de materias primas ecológicas y el respeto de los animales, las grandes marcas comienzan a lanzarse en brazos del movimiento PETA, asociación en pro de un trato éticamente correcto a los animales (People for the Ethical Treatment of Animals). Con más de 5 millones de miembros y enfocados en los animales que sufren durante periodos más largos de tiempo -véase aquellos en granjas industriales, en laboratorios de pruebas, circos y zoos, así como los animales domésticos maltratados-, la influencia de PETA se ha extendido en la opinión pública general.

Gucci se ha unido a la iniciativa de «Pieles No», que tantas modelos han abanderado en el pasado y que ciertas marcas han seguido con rigor desde sus inicios. Tal es el caso de Stella McCartney, cuyas colecciones no cuentan ni con pieles ni con cueros naturales, pues incluso sus bolsos y accesorios están hechos en pieles sintéticas, cada vez más en boga.

La iniciativa de Gucci, bajo el lema de ser socialmente responsable y cuidar del medioambiente y los animales, no esta exenta de un lógico interés comercial. Para empezar, las colecciones de Gucci, que utiliza estupendos cueros de cuidada curtición para sus prendas y accesorios, rara vez llevan pieles de pelo largo, y cuando lo hacen -como en el caso de algún chaquetón con apliques visón- el precio resultante es tan alto que casi no parece justificado comercialmente. Claro está que se trata de piezas de proveedores excelentes que a su vez conocen el estatus de la marca y le ponen difícil a Gucci la posibilidad de negociar precios.

Además, las pieles falsas -mal llamadas de peluche- cada vez están más conseguidas. Sin duda, los creadores más jóvenes y rompedores las utilizan, dejando un poco atrás para generaciones previas el uso de unas pieles auténticas que ahora ponen años en sus «usuarias». Gucci ha visto el filón de poder llevar a cabo sus modernas y controvertidas colecciones de surrealismo barroco, con grandes piezas inspiradas en pieles exóticas. Pero para llevar a cabo grandes abrigos de leopardo o chaquetones de zorro teñidos en rosa, lo ideal ha sido recurrir a réplicas de estos materiales.

Siguiendo la estela de...

El maximalismo años 70 y 80 que Alessandro Michele ha presentado para la primavera que viene, ha conseguido adeptos entre los milenials, que cada vez son más numerosos en la clientela de Gucci, favoreciendo así las prendas a mejor precio y el rechazo de las prendas de pieles de animales. Se une así Gucci a marcas como Giorgio Armani, Ralph Lauren, Tommy Hilfiger o la mencionada Stella McCartney, si bien la casa italiana seguirá utilizando el cuero y el ante naturales para el resto de sus colecciones. Así pues, unos de los primeros accesorios de Gucci que se quedan fuera de juego son sus mocasines con pieles naturales en el interior, un calzado tan poco favorecedor como poco práctico que dejará de ser «políticamente correcto» para la casa fundada en 1921 por Guccio Gucci.