Carmen Halffter, la diseñadora que hace de los vestidos de novia arte
La diseñadora posa entre algunos de sus vestidos - óscar del pozo

Carmen Halffter, la diseñadora que hace de los vestidos de novia arte

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Cuando era pequeña, alguien le decía que tenía «la mirada perdida del artista». Menuda, de manos escondidizas y voz suave, Carmen Halffter no ha perdido esa mirada a sus 39 años, todo lo contrario, la ha invertido en arte. Con esas manos que no quiere mostrar, Halffter viste a mujeres en el día más feliz de su vida: hace vestidos de novia. Y sus creaciones las muestra de una cita anual imperdible: la exposición «30 vestidos, 30 historias», que este año cuenta con la colaboración de tres importantes mujeres de la sociedad española.

«Desde pequeña me habían gustado los trapos», cuenta a ABC. Mientras habla, un halo de pureza y de tranquilidad envuelve sus palabras, será porque está rodeada de vestidos blancos, o por cómo explica lo que siente. Su llegada al mundo del diseño nupcial fue una opción espiritual más que estratégica: «Hacer novias es lo que más te llena, son todas tan especiales... les estás haciendo el vestido de su día y para ello la entrega debe ser entera», reflexiona.

Halffter tiene un don para descubrir lo que mejor le sienta a cada mujer, quiere destacar a cada novia, por eso no trabaja con patrones: «Yo veo a las mujeres y pienso en cómo van mejor, lo que me transmiten y lo que veo». Cada vestido comienza con una charla. «Lo primero que les pregunto es lo que no les gusta, además, una novia debe tener claro la sensación que tiene que tener, qué quieren sentir», explica.

Un vestido requiere un proceso de cinco o seis meses, aunque se puede hacer en menos tiempo. Carmen dice encontrar la inspiración en sus novias y cree que ellas descubrirán piezas «de líneas limpias y con contrabajos muy especiales». Ha vestido a 37 novias en 2013 y le parece un gran número para su equipo: seis personas (cuatro de manera permanente), están a disposición de las chicas. «No me interesa empezar a contratar a más gente, no quiero no poder estar en las pruebas», explica Carmen.

«Las protagonistas son las novias -justifica Carmen- yo sólo soy el hilo conductor entre un sueño y su materialización». Bajo esa premisa y esa excusa para alejar la atención de las manos que crean los vestidos, Carmen realizó tanto en 2011 como en 2012 la exposición «30 vestidos, 30 historias», un homenaje a algunas de las mujeres que confían en ella. Fue tal el éxito de su muestra que este año vuelve a repetir experiencia, desde el miércoles 13 hasta el sábado 16 de noviembre 10.30 a 20 horas en el Anticuario Mercedes Urquijo en calle Barbara de Braganza, 4, en Madrid.

A pesar de no haberla visto trabajar, parece vivir la ejecución de cada traje como si fuera el suyo propio. O no. «Yo sería mi peor clienta, no sabría cómo vestirme de novia, no me veo», comenta entre risas sin abandonar ese tono de voz suave y perdido, que está en el mismo lugar que su mirada, con sus novias.