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El verano «horribilis» de David Bustamante

«Paula está mareando a David y eso es lo que le tiene desesperado», dice un amigo de la pareja

David Bustamante
David Bustamante - DAMIAN ARIEZA

Indignación y una respuesta tajante. Así ha reaccionado David Bustamante tras la polémica que se ha generado a raíz de la última cancelación de un concierto el pasado 2 de septiembre en Laguna de Duero (Valladolid), donde nueve horas antes de la actuación el cantante envió un parte médico por el que causaba baja debido a una afonía. La sorpresa entre sus seguidores fue tal que el revuelo no se produjo solo en el entorno del intérprete, sino también entre la gente que había planificado viajar hasta esa localidad para escuchar al cántabro y se quedó con las ganas y a la espera de la devolución del importe de su entrada.

Cuatro galas suspendidas

Hasta aquí la historia no hubiera tenido más recorrido sino fuera por la investigación que la Consejería de Sanidad de Castilla y León emprendió al día siguiente, al comprobar que la baja médica se presentaba con un certificado del hospital público de Valladolid, donde Bustamante no fue atendido. Para intentar poner calma ha tenido que salir el médico que firmó esa baja médica y entonar su particular «mea culpa», asegurando que -aunque trabaja en ese hospital- se desplazó hasta el hotel donde se alojaba Bustamante y le realizó una visita privada, cometiendo la imprudencia de firmar esa baja con un certificado de sanidad pública, que solo podría haber utilizado de haber sido atendido en el hospital.

Esta vez ha sido el promotor del espectáculo quien, a falta de un seguro que se hiciera cargo de los gastos de cancelación (cerca de 20.000 euros), ha impulsado esainvestigación ante la tesitura de tener que desembolsar una fuerte suma de dinero. Algo que ocurrió en otras ocasiones, ya que con ésta son cuatro las galas suspendidas en lo que va de temporada, solo que casi siempre con una aseguradora que respondiera. Aclarado el entuerto por parte del facultativo, el siguiente paso lo dio el cantante con un duro comunicado donde mostraba su enfado por las dudas que se habían vertido sobre la autenticidad de su dolencia, y anunciando medidas legales contra cuantos hubieran cuestionado la veracidad de los hechos. Estas aclaraciones no llegan tarde, pero no han podido evitar que Bustamante volviera a ocupar un siniestro titular en un verano plagado de polémicas que podría terminar con el anuncio del divorcio del artista y su mujer Paula Echevarría, quien estos días ha viajado hasta Vitoria para acudir al Festival de Televisión en compañía de su hija Daniela.

«Paula está mareando a David y eso es lo que le tiene desesperado. Debería ser más clara y zanjar ese matrimonio de una vez para que cada uno emprendiera su camino. En el entorno del cantante están muy mosqueados con ella porque saben que no hay vuelta atrás y no entienden que esté dando falsas esperanzas. Piensan que lo está estirando porque profesionalmente le viene mejor de cara a su imagen, pero esas dudas son las que tienen descolocado a David que ingenuamente cree que pueden volver», asegura un amigo de la familia.

Paula Echevarría y David Bustamante
Paula Echevarría y David Bustamante- GTRES

Venta de la casa familiar

Cansado de saltar de una polémica a otra, el artista intenta cerrar su círculo de amistades para evitar filtraciones sobre los problemas que está viviendo. Tampoco entiende de dónde ha surgido la historia de que ahora estaría enfrentado con Paula por querer comprarse otra casa donde vivir, debido a que en el acuerdo que firmaron hace tres años, cuando pusieron las condiciones de un futuro divorcio (acuerdo que a pesar de los desmentidos de Paula, se firmó ante Notario), se dejaba claro que el 80 por ciento de la vivienda de Villafranca del Castillo, en el muncipio madrileño de Villanueva de la Cañada, era de Bustamante y el 20 de Paula.

Aunque pusieron esa propiedad en venta en distintas ocasiones, nunca recibieron la oferta deseada y de ahí que hayan aguantado hasta la fecha. Según cercanos al matrimonio, a ninguno de los dos les interesaría seguir allí y menos a Paula, ya que la casa necesita una fuerte inversión para ponerse al día y es demasiado grande para uno solo. Por eso, nadie duda de que saldrá a la venta, se repartirá cada uno su parte, y buscarán nuevos domicilios por la zona, dado que no quieren que la niña tenga que cambiar de colegio ni de ambiente. Pero claro, primero hay que confirmar el divorcio y acabar con las ambigüedades que en nada ayudan a la hora de superar una ruptura.

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