Arantxa Sánchez Vicario junto a su ya ex marido Josep Santacana
Arantxa Sánchez Vicario junto a su ya ex marido Josep Santacana - LLUIS GENE

El último drama de Arantxa Sánchez Vicario: abandonada por su marido

Josep Santacana habría abandonado el ático de Miami en el que el matrimonio vivía junto a sus dos hijos: Arantxa y Leo

MadridActualizado:

Arantxa Sánchez Vicario (47) vuelve a estar en el ojo del huracán y no precisamente por un asunto deportivo. Este sábado, el diario «El Mundo» ha informado de que el marido de la extenista, Josep Santacana, ha pedido el divorcio. El periódico también aseguraba que su ya exmarido habría abandonado el ático de Miami en el que el matrimonio vivía junto a sus dos hijos: Arantxa, de 9 años, y Leo, de 7; y se ha llevado los bienes de la deportista, lo que la habría dejado en una lamentable situación económica.

Este sería el segundo varapalo para la triple ganadora de Roland Garros. Pues cuando contrajo matrimonio en 2008 con Josep Santacana, acababa de divorciarse de su primer marido, el periodista Joan Vehils, con el que estuvo casada un año.

Guerra familiar

Las desgracias se le acumulan a la extenista, que el pasado mes de mayo recibió una querella por parte del Banco de Luxemburgo por un presunto delito de alzamiento de bienes por un problema económico que tuvo con sus progenitores. Arantxa Sánchez Vicario llevó a sus padres ante los tribunales argumentando que, a pesar de todo lo que había ganado en su etapa como tenista de élite, estaba en la ruina por culpa de su familia. La exdeportista explicó que había estado viviendo con una renta de 1.500 euros al mes y que desconocía cuáles eran sus beneficios y todo lo que había ganado durante su etapa como tenista de primera línea.

Arantxa junto a sus padres
Arantxa junto a sus padres-AFP

Esta no era la primera vez que Arantxa arremetía contra su familia. En 2012, con la publicación de su autobiografía titulada «Arantxa ¡Vamos! Memorias de una lucha, una vida y una mujer», la que fuera «niña prodigio» del tenis acusó a sus padres de controlar en exceso su vida personal, su dinero y arruinarla por su mala gestión. En este libro desvela interioridades como que su madre le escogía la ropa, que su padre le gestionaba todo el dinero, o que a su regreso de la luna de miel de su primer matrimonio se encontró a sus padres instalados en su casa. Desde la publicación del libro, la guerra entre extenista y su familia se intensificó hasta tal punto que sus hermanos no le permitieron despedirse de su padre cuando este falleció, en febrero de 2016. «Mis hermanos me han vetado. No puedo despedirme de mi padre porque no me han dejado», declaró a la salida del tanatorio a la revista «¡Hola!». «Si no me veis en la misa es porque no quiero armar un espectáculo», afirmaba la deportista en referencia al funeral de su padre.