Vídeo del enfrentamiento entre la hija del marqués de Larios y el trabajador - SARA CAMPOS/ABC

El trabajador que plantó cara a la hija del marqués de Larios en pleno desahucio

Después del desalojo, pasadas las once de la mañana, un asalariado denunció que Sandra no le había pagado a su socio los 2.000 euros que le debe por pulir el mármol de su vivienda

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Conocía perfectamente su situación y las altas probabilidades que tenía de ser desahuciada de su casa de La Moraleja, pero lo que no se esperaba era que un trabajador al que contrató hace tres meses para que le puliese el mármol de su vivienda acudiría al desalojo para reclamarle el dinero que, a día de hoy, aún asegura que le debe a su socio.

Sandra Fernández de Villavicencio, la hija del marqués de Larios y Eva Lydia Isabelle Frommer, lo tenía todo calculado al milímetro: un nutrido grupo de medios a las puertas de su casa para contar su historia y un menor, su hijo Kenzo, de seis años, al que utilizó como parte de una estrategia bien meditada. Pero con lo que no contaba era con un trabajador que desmontase parte de su relato.

«Entiendo tu postura pero con la situación que estás atravesando no tendrías que haber contratado lo que has contratado», decía muy serio el trabajador que exige el pago de los 2.000 euros por pulir el mármol que cubre una gran superficie de su vivienda. No es la primera vez que intenta reclamarle el dinero que le debe, ha acudido en varias ocasiones a su vivienda con la esperanza de poder cobrar una cantidad que, tanto a su socio como a él -que fue quien realizó el trabajo-, les vendría muy bien. Sus intentos fueron en vano. Llegó incluso a hablar con una de las personas que asegura que trabaja asiduamente para Sandra, que dice que tampoco cobra.

Con voz temblorosa, Sandra intentó manejar una situación que no se esperaba que se diese en ese fatídico día en el que fue desahuciada por su propio padre. Negó todo conocimiento del asunto e intentó desviar la atención hacia su progenitor. «Yo no le he visto nunca a usted, pero vaya a reclamarle a mi padre», decía nerviosa. Fue su madre la que salió en su ayuda.

Hace unos meses que Sandra decidió hacer unas obras en su chalé, situado en el número 2 del Camino de las Jaras (La Moraleja), de 180 metros cuadrados y más de 1.800 de parcela, según ella, con autorización de su padre. Son varios los asalariados que exigen el cobro de los trabajos realizados y que, por el momento, parece que no percibirán nada. A día de hoy, Sandra no cuenta con ningún tipo de ingreso y el marqués de Larios no parece que esté muy por la labor de pagar a los trabajadores. La única esperanza que les queda es confiar en la Justicia.