Sergi Arola posa para ABC durante la entrevista
Sergi Arola posa para ABC durante la entrevista - DE SAN BERNARDO.

Sergi Arola: «No estoy enfermo ni en la ruina. Mi único delito es ser muy mal empresario»

Respecto al tratamiento que le han dispensado los medios, lo que más le ha indignado ha sido el ver involucradas a su exmujer y madre de sus hijas, Sara Fort, y a su exnovia, Silvia Fominaya

MadridActualizado:

Tras varios días mordiéndose la lengua y contemplando con incredulidad cómo los medios de comunicación alertaban de una situación de ruina económica incluso de deterioro físico, Sergi Arola (Barcelona, 1968) ha decidido pronunciarse. «A la gastronomía española le hacía falta un loser, un perdedor. Tienes a David Muñoz que está con la estrella de la tele, tienes a Joan Roca, a Ferran Adriàque es un ente superior... Que se lo han ganado, pero hacía falta el acabado, el destrozado en la foto de la gastronomía española. Y me lo han asignado a mí», relata a ABC en un cafetería de un centro comercial de Arturo Soria.

El cocinero catalán fue fotografiado el pasado 7 de enero cuando asistía a un chequeo médico en un hospital de La Moraleja. «Como puedes ver no estoy enfermo. Ese día había una ola polar en toda Europa. Estaba descansando en casa, tuve una larga conversación acalorada con un amigo y después de trabajar toda la Navidad en Verbier, me sentía cansado y empecé a notar que se me dormía la mano. Decidí ir a hacerme un chequeo porque tengo 49 años. Cogí lo primero que pillé unos vaqueros, un anorak y unas botas porque voy en moto y me sacaron las fotos. Podría haber ido con un pantalón de pinzas rojos y unos castellanos sin calcetines, pero a 0 grados y en la moto no parecía la mejor opción».

Sergi reparte su tiempo entre Portugal y nuestro país. De miércoles a sábado vive en Sintra donde trabaja en el restaurante LAB by Sergi Arola, en el lujoso Hotel Penha Longa. Y el resto de días reside en Madrid donde aprovecha el tiempo para ver a sus hijas. «Sí, cuando estoy en la capital me quedo en casa de un amigo que me la ha dejado porque él la tiene vacía. Como viajo mucho y de dinero voy justito es la mejor opción. Desde luego que de mí nadie se va a enamorar por dinero», bromea.

Sergi está involucrado en algunos proyectos profesionales más. Durante los últimos años, las Navidades las pasa trabajando en un local de Verbier en Suiza. Y el año pasado también formó parte del jurado de Masterchef Chile. «Mi único delito es ser muy mal empresario, pero nadie me enseñó. En la escuela de hostelería aprendí a cocinar, no a llevar un negocio. Pero siempre lo digo, teniendo dos manos y talento en la ruina nunca estaré. Trabajaré hasta el último día de mi vida porque es lo que me gusta». Su declive económico se desencadenó en 2007 tras la apertura del restaurante Gastro, en la madrileña calle de Zurbano, en plena crisis. Lo cerró en 2016 tras verse envuelto en diversos problemas con Hacienda.

Sergi Arola y Silvia Fominaya con los hijos de ésta, el pasado miércoles en un musical de Madrid
Sergi Arola y Silvia Fominaya con los hijos de ésta, el pasado miércoles en un musical de Madrid-GTRES

Respecto al tratamiento que le han dispensado los medios, lo que más le ha indignado ha sido el ver involucradas a su exmujer y madre de sus hijas, Sara Fort, y a su exnovia, Silvia Fominaya, en toda la polémica. «Es de un machismo absoluto culparlas a ellas». Sergi mantiene una relación extraordinaria con Silvia a la que ha asesorado y ayudado desde el punto de vista gastronómico con un bar de tapas en La Coruña, Por la Jeta. «La puerta de la reconciliación con ella siempre está abierta».