Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana - GTRES

Piden prisión preventiva para Arantxa Sánchez Vicario y su marido

El Banco de Luxemburgo reclama a la extenista y a Josep Santacana, con el que se encuentra en proceso de divorcio, que devuelvan 7,5 millones de euros

MADRIDActualizado:

Otro revés en los tribunales contra Arantxa Sánchez Vicario. Esta vez ha sido el Banco de Luxemburgo el que le ha lanzado una pelota comprometida a la que tendrán que responder sus abogados. La entidad bancaria reclama la entrada en prisión de la deportista catalana, que marcó una época en el tenis español. Lo explicaron a ABC fuentes judiciales. También solicita el encarcelamiento de su marido, Josep Santacana, con quien está en trámites de divorcio.

El Banco de Luxemburgo quiere recuperar los más de 7,5 millones de euros que asegura que le debe el matrimonio. Para ello, ha presentado una ampliación de querella ante el Juzgado de Instrucción número 4 de Barcelona en la que pide la prisión provisional de la pareja como medida cautelar, como adelantó ayer «La Vanguardia». Les acusan de los presuntos delitos de alzamiento de bienes y fraude.

La extenista, que acaparó buena parte de las portadas de las revistas del corazón por sus avatares al margen de la raqueta, sucumbió a finales de los 80 y principios de los 90 a la tentación de no tributar en España.

Evasión fiscal

En unos años en que el driblar a Hacienda socialmente no estaban tan mal visto, la deportista se apuntó a la moda andorrana. Esto es, declarar vivir en el país vecino para ahorrarse pagar impuestos en España. Lo hizo entre 1989 y 1993, en pleno éxito deportivo. La justicia no le creyó. Llevaba la rojigualda en el pecho (fue bronce en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92) y los billetes al extranjero.

De aquellos polvos, estos lodos. El Tribunal Supremo condenó en 2009 a Sánchez Vicario a una multa por fraude fiscal que, al sumar los intereses, alcanzó los 5,2 millones de euros. ¿Cómo resarció sus deudas con el fisco español? A través de avales bancarios, que finalmente acabó abonando el Banco de Luxemburgo, donde la tenista tenía su fortuna amasada título a título. Ahora, la entidad bancaria quiere recuperar su dinero.

El Banco de Luxemburgo ya logró una sentencia favorable por la vía civil, pero no le ha servido para recuperar los 7,5 millones de euros que reclaman al matrimonio. Por eso, la entidad ha insistido por vía penal. La jueza ha dado traslado de la ampliación de la querella y la solicitud de encarcelamiento a la Fiscalía y a los abogados de Sánchez Vicario. La pelota está ahora en el tejado del Ministerio Público y de la defensa de la pareja, que deberán pronunciarse. Luego, la jueza tomará una decisión sobre si debe tomar alguna medida cautelar, como la prisión provisional o alguna menos gravosa.

La defensa de Sánchez Vicario siempre ha alegado que la tenista no controlaba el patrimonio que tenía en sus manos, que ella desconocía la fortuna lograda en una brillante carrera deportiva. Se encargaba su padre. Pelotas fuera. Lo mismo que, años después y sentado en el banquillo de los acusados de la Audiencia de Barcelona, defendió Leo Messi: «De la “plata” se ocupa mi papá». Tampoco en su caso el tribunal se lo creyó.

La presencia de la tenista en la arena de los tribunales han sido una constante. Acusó a sus padres de haber dilapidado su fortuna, pero finalmente firmaron un pacto extrajudicial para retirar la querella. En su vida personal, el partido de su matrimonio se juega ahora en los juzgados de Miami. Santacana y Sánchez Vicario llevan dos años viviendo cada uno por su lado y a principios de este 2018, él solicitó el divorcio y la custodia de sus dos hijos en común, de 9 y 7 años, alegando que la tenista padece problemas psicológicos y no puede hacerse cargo de ellos. Por recomendación de sus abogados, ambos guardan silencio.