Ppippa Middleton el día de la boda de su hermana mayor, la Duquesa de Cambridge
Ppippa Middleton el día de la boda de su hermana mayor, la Duquesa de Cambridge - AFP 

Pippa Middleton se casa hoy con George y Charlotte como pajes

El príncipe Harry podría acudir a la boda con su novia Meghan Markel, que está invitada

Corresponsal en LondresActualizado:

Pippa Middleton, de 35 años, dará hoy el «sí quiero» al financiero James Matthews, de 41. Con esas palabras concluirá su carrera de «it girl», que comenzó cuando su belleza destacó en la boda de su hermana Catalina en la Abadía de Westminster, en 2011, ataviada de dama de honor con un ceñido vestido de Alexander McQueen. El diario conservador y monárquico «Daily Telegraph» se atrevía ayer a escribir lo que todo el mundo sabe, el singular origen de la popularidad de Pippa: «Los comentarios elogiosos de su trasero en las redes sociales la convirtieron en una celebridad».

Pippa, una belleza morena de 1.66 de talla, aceptó en junio la petición de mano que le hizo James en el transcurso de un paseo por el Distrito de los Lagos, de gran belleza paisajística. Ya habían salido fugazmente en 2012 y después ella inició una relación de tres años con Nico Jackson, otro alto ejecutivo de la City, el perfil típico de los amores de Pippa. La solicitud de matrimonio vino acompañada de un anillo octogonal de diamantes, valorado en 230.000 euros. Aunque ha contado que James la pilló por sorpresa, dio su «sí» al instante.

James Matthews, piloto de coches en su juventud, es uno de los fundadores del fondo Eden Rock Capital, con filiales en paraísos offshore. Le ha ido estupendamente y hoy posee una casa en Chelsea valorada en 20 millones de libras. Sus amigos comentan que es un hombre brillante y que vale la pena. Gran deportista, es amigo de los maratones extremos y el esquí duro, aficiones que comparte con su prometida.

Ambos son también de orígenes de clase baja, algo que se chequea en la todavía demasiado clasista Inglaterra. El abuelo de James regentaba un modesto garaje de coches y el de Pippa era picador de mina. Pero tanto los Matthews como los Middleton han sabido triunfar por méritos propios. El padre de James se hizo rico con la compra venta de coches y es dueño de un suntuoso resort en St. Barths, un paraíso isleño del Caribe. Los progenitores de Pippa, antiguos azafatos de la British, se han hecho ricos con una curiosa empresa de artículos para organizar fiestas, que inició su madre en la cocina de su hogar.

La boda de hoy está considerada el acontecimiento social del año en el Reino Unido, debido a la vinculación con la familia real a través de la Duquesa de Cambridge, Catalina, dos años mayor que Pippa. Pero la boda será muy Middleton. De entrada se celebra a en una Iglesia de Berkshire (un condado del Sudoeste de Inglaterra), a solo ocho kilómetros de la mansión familiar de los padres de ellas, una vivienda georgiana con grado dos de protección. El banquete discurrirá en los propios jardines de la casa familiar, que han sido acondicionados expresamente, con medidas para evitar a los paparazis.

Los novios no tendrán suerte con el tiempo: lloverá. El enlace tendrá lugar en una iglesia del siglo XII, St Mark’s, ubicada en la finca de Richard Beynon, un diputado del Partido Conservador. El templo es muy pequeño, de solo 130 asientos. Para limitar el número de asistentes se ha establecido que solo podrán acudir parejas casadas. Pero podría haber una excepción: la actriz de televisión estadounidense Megham Markle, de 35 años, divorciada y con sangre afroamericana, con la que el Príncipe Harry vive una apasionada historia de amor desde hace un año.

Los pequeños príncipes George y Charlotte, cuyas apariciones ante las cámaras son muy medidas por sus padres, formarán parte del grupo de pajes y damas de honor. En una recepción en Kensington, Catalina Middleton, el personaje más valorado de la familia real en muchas encuestas, comentó que los niños son imprevisibles: «Espero que se porten bien, pero a esa edad nunca sabes».

También asistirá al enlace Spencer Matthews, de 27 años, el hermano televisivo del novio, personaje social que participa en el programa de telerrealidad «Made in Chelsea», que recrea la vida muelle de los niños bien del selecto barrio. Spencer es célebre por haber dicho que ha mantenido relaciones con mil mujeres y porque abandonó un concurso de supervivientes para famosos reconociendo que padecía adicción a los esteroides.

Gary Goldsmith, el tío de Catalina y Pippa que en 2013 vendió una exclusiva contando detalles personales de su sobrina la Duquesa, ha sido perdonado e invitado.

El vestido de Pippa se especula con que puede ser del diseñador británico Giles Deacon. El pelo se lo arreglará la peluquera que se lo corta desde su infancia a los príncipes Harry y Guillermo, con cada vez menos trabajo en la última de las dos cabezas.