Nicole Kidman y Tom Cruise
Nicole Kidman y Tom Cruise - ABC

Nicole Kidman: «Yo era un bebé cuando me casé con Tom Cruise»

En su despedida de los escenarios londinenses, rompe su silencio sobre su primer matrimonio

Actualizado:

La madurez le está sentando a Nicole Kidman (48 años) mucho mejor de lo que ella esperaba. Después de tres meses y medio instalada en Londres, donde ha triunfado en la piel de la científica británica Rosalind Franklin, en la obra «Photograph 51», la actriz australiana regresa a los brazos de su segundo marido, el cantante de country Keith Urban, al abrigo de su rancho de Nasville (Estados Unidos) y junto a sus dos hijas pequeñas, Sunday Rose y Faith Margaret. En la maleta, Kidman se lleva un rosario de magníficas críticas. Su interpretación de la mujer que ayudó a descubrir la estructura del ADN, calificada de «inteligente y luminosa» («The Guardian») o como la mejor manera de «cautivar al público» («The Daily Telegraph»), congregó noche tras noche a una legión de entusiastas admiradores a las puertas del teatro, en el West End londinense. Hace 17 años, Nicole ya cautivó a público y crítica en su debut sobre los escenarios británicos. En aquella ocasión lo tenía más fácil: protagonizaba «The blue room», una obra donde literalmente se desnudaba y que alguien definió como auténtico «viagra teatral».

Ahora Nicole Kidman se despide de Europa a lo grande, con prestigiosos galardones (ha ganado el premio Natasha Richardson a la Mejor Actriz), homenajes, aplausos... aunque, según ella misma confiesa, se va con cierta melancolía. En una entrevista concedida al periódico «London Evening Standard», Kidman dice que todavía le pesa mucho la muerte de su padre el pasado año, víctima de un ataque al corazón; que encara la Navidad con sabor agridulce y que no puede evitar sentir tristeza al cerrar una etapa tan exitosa como efímera. Precisamente, asegura, ahí reside la belleza del teatro, «en que todo se queda en un momento determinado –explica–. Eso es lo que me resulta espectacular. Me ha encantado hacer teatro todas las noches. Me había olvidado de la conexión directa con el público, de la inmediatez. Firmar autógrafos a pie de calle me ha hecho sentir poderosa».

En su larga conversación con el diario londinense, Nicole Kidman ofrece un repaso por su vida profesional y sentimental. Al ser preguntada por los recuerdos que guarda de su matrimonio con Tom Cruise y si de aquella unión aprendió algo que haya aplicado a su vida marital con Keith Urban, la estrella australiana responde: «Cada persona es diferente. Yo era un bebé cuando me casé con Tom, pero no me arrepiento de nada de lo que hice».

Un chico muy dulce

Nicole Kidman y Tom Cruise se casaron en 1990. Ella tenía 23 años. Adoptaron a dos hijos, Isabella y Connor, y se divorciaron en 2001. Jamás han dicho una sola palabra sobre sus años de convivencia. Ni siquiera Nicole se pronuncia acerca de la poderosa influencia de Cruise sobre sus hijos o su pertenencia a la Cienciología. A su actual marido, sí le dedica unas frases: «Durante mi estancia en Londres Keith ha cruzado 15 veces el océano para venir a verme. Los dos somos artistas, vivimos como gitanos. Conmigo Keith es muy dulce. Y lo digo como un cumplido».