Carmen Mayrink Veiga
Carmen Mayrink Veiga - Twitter

Muere la socialité Carmen Mayrink Veiga

Brasil dice adiós a una de sus figuras más ilustres e icónicas de la alta sociedad carioca

MadridActualizado:

La socialité Carmen Mayrink Veiga falleció la tarde del pasado domingo mientras dormía en su casa de Río de Janeiro, a los 88 años. Brasil dice adiós a una de sus figuras más ilustres e icónicas de la alta sociedad carioca. Su marido, el empresario Tony Mayrink Veiga falleció en junio del pasado año tras seis décadas de matrimonio. Ambos formaron una de las parejas más sofisticadas de las décadas doradas de la ciudad. Fruto de su matrimonio nacieron Antenor Mayrink Veiga y la actriz Antonia Frering.

Elegante como pocas, la socialité estaba siempre presente en las cenas y fiestas más disputadas de la jet set internacional, así como en los desfiles de alta costura de París, tenía entre sus diseñadores fetiches a Yves Saint Laurent y Givenchy. Era cliente, musa y amiga personal de muchos estilistas nacionales e internacionales, entre ellos, Guillermo Guimarães.

También fue retratada por artistas renombrados como Candido Portinari, Di Cavalcanti y Andy Warhol. Sus fiestas, viajes y estilo de vida formaron parte del imaginario de decenas de generaciones. Para Carmen, el pelo largo y voluminoso era el marco del rostro de una mujer y su sello personal. Mujer con un refinamiento y buen gusto impar, fue una de las grandes damas del país.

Hace unos años y a causa de un grave problema en la cadera se le diagnosticó Paraparesia espástica tropical, una enfermedad de la médula espinal de evolución lenta causada por el virus linfotrópico. Como consecuencia de esta enfermedad, Carmen pasó los últimos años de vida atada a una silla de ruedas. Considerada como la gran dama de la sociedad brasileña, icono de elegancia y buen gusto, Carmen vivió lo mejor que pudo gracias a su inmensa riqueza y a saber gastar con refinamiento todo el dinero que tenía.

Carmen Mayrink Veiga nació el 24 de abril de 1929 en Pirajuí, en el interior de São Paulo, en una familia tradicional de la región Sudeste del país. Su padre, Enéas Solbiati, fue cónsul honorario de Italia. Su madre, María de Lourdes Lacerda Guimarães, era hija del Barón de Arari. Carmen se hizo famosa en el mundo de la moda y entró a la lista de las mujeres mejor vestidas por la revista Vanity Fair.