Meghan Markle
Meghan Markle - EFE
BELLEZA

Meghan Markle, del rizo afro a la melena ultralisa

Si quiere un pelo como el de Meghan Markle, he aquí las técnicas contras el encrespamiento y los bucles no deseados

MADRIDActualizado:

Desde el instante en que el príncipe Harry oficializó su compromiso con Meghan Markle, los medios sacaron a la luz sus fotos de niña con el pelo afro. Y los comentarios (y burlas) en las redes se dispararon. ¿Qué esperaban? Lo sorprendente hubiera sido lo contrario con una madre afroamericana. La futura Duquesa de Sussex se habrá pasado la vida, como millones de mujeres en el mundo que no están satisfechas con los rizos que le han tocado en gracia, sometiéndose a las múltiples técnicas de alisado que, afortunadamente para ellas, existen en el mercado.

Alisado japonés

Para mantener la melena sin asomo de bucle, ni ápice de encrespamiento, la protagonista en la serie «Suits» es casi seguro que recurrió en su adolescencia al alisado japonés, la técnica que se coronó a principios del año 2000 porque ningún pelo, ni el afro, se le resiste. Su secreto se llama Phi Ten, y es una mezcla de agua con moléculas de oro que provoca en el pelo un proceso químico tan fuerte (rompe su estructura) que, tras sellarlo con plancha, lo deja como una tabla durante seis meses. «El problema es que es tan agresivo que solo el cabello 100% natural puede soportarlo», explican desde Aquarela Peluqueros, especialistas en técnicas de alisado. «Y requiere paciencia porque el proceso dura entre 4 y 6 horas, y hay que esperar 2 o 3 días para lavarse el pelo».

Alisado brasileño

Un año más tarde llegó a España el alisado Brasileño, procedente del país que le da nombre, y que consiste en abrir la cutícula con ayuda de formol o carbocisteína, e introducir en ella queratina (un elemento que el pelo contiene de manera natural) y sellarla con ayuda de la plancha para que quede arraigada en su interior, y estire el pelo. «La ventaja frente al japonés es que, además de eliminar los rizos, hidrata y devuelve al pelo la textura que tenía antes de perderla por otros tratamientos químicos», indica la estilista Alma Luzón, de Black & White Peluqueros. El proceso se reduce a 3 o 4 horas, pero también sus resultados (alrededor de 4 meses). Los inconvenientes del formol (humos, malos olores, picor de ojos...) hacen que vea la luz más tarde un alisado brasileño «inteligente» (adquiere diferentes nombres como nanoplastia etc.) sin formol, más rápido (2 o 3 horas), y que no requiera estar sin lavarse la melena.

«El responsable de esta mejora es un ingrediente tan natural como el aceite de coco, que en vez de romper la estructura del pelo, se deposita en las capas internas de la hebra, estas se vuelven más resistentes y elásticas, y se pueden modelar, sin romperse, creando un alisado más natural», cuentan desde Aquarela Peluqueros.

Ácido hialurónico

Unos años más tarde llegó, también de Brasil, el ácido hialurónico que, junto con el colágeno hidrolizado, regenera y rellena la cutícula aportándole suavidad, hidratación y brillo al cabello. Según Alma Luzón, es el más apropiado si solo se quiere eliminar el frizz o encrespamiento de cabellos, proporcionando al pelo un aspecto sano durante cuatro o cinco meses.

Bótox capilar

Lo siguiente que se puso de moda fue el «bótox capilar», a base de vitamina B y moléculas que sueldan roturas. «Tiene un resultado más suave que los anteriores, y más que un desrizado es perfecto para alargar la duración del alisado brasileño o de queratina» explica Luzón.

Tratamiento ecofriendly

Y para las enemigas de lo químico, en el Salón Oliveras de Barcelona y Blow Dry Bar Madrid, ambos ecofriendlys y orgánicos, su alisado recubre el pelo con las proteínas de seda, glicerina, hierba de la pradera, aceite de palma, trigo y soja, que depositan proteínas en su interior, y desaparece el encrespamiento. «Y es acumulativo. Cuantos más tratamientos se realicen, mayor será la duración, hasta el punto de que llegará un momento en que casi no hagan falta», aseguran desde Oliveras. «Solo tiene un inconveniente, que para muchas es una ventaja: puede aclarar un poco el color del cabello».

Ácido tánico

Pero aquí no acaba la lista de tratamientos a los que se ha podido someter la exactriz estadounidense. En 2014 se empezó a trabajar con el ácido tánico, un conservante natural, y a esta técnica le llamaron taninoplastia. Y en 2015, al ácido tánico le añadieron las enzimas de las cortezas de los árboles y frutos, (cisteína, vitaminas y otros minerales) y lo llamaron enzimoterapia. «El ácido tánico junto con las enzimas y el calor de la plancha, consiguen como resultado un acabado liso, brillante y reconstruido, sin utilizar química alguna», asegura el estilista del cabello Julio Matamoros. Eduardo Sánchez, del salón que lleva su nombre, garantiza que transforma hasta los cabellos más difíciles como el de la futura mujer del Príncipe Harry, «sin picores ni molestias, y es incluso apto para mujeres embarazadas y en periodo de lactancia». Por si le interesa el dato.