La familia de Eugenia Martínez de Irujo posee una residencia cerca de la feria de arte
La familia de Eugenia Martínez de Irujo posee una residencia cerca de la feria de arte - ABC

Art Marbella, la exposición de la alta sociedad

La muestra se clausuró ayer con 12.000 visitas entre la que destacan políticos, artistas, aristócratas y empresarios

MARBELLAActualizado:

La feria de arte de Marbella ha cerrado sus puertas con un nuevo éxito. En su segunda edición, Art Marbella se consolida como uno de los lugares de visita obligada para los coleccionistas, pero también como uno de los grandes eventos del verano para la «jet-set» de la ciudad y para los ilustres residentes estivales. La nómina de célebres que han pasado por la exposición ha sido notable durante la semana de exposición que acabó ayer. Algunos son asiduos a la ciudad como Ana Botella, que posee junto a su marido, el expresidente José María Aznar, una villa en la lujosa urbanización Guadalmina. Un caso parecido al de Eugenia Martínez de Irujo, cuya familia también posee residencia en la urbanización Casablanca de la Milla de Oro, muy cerca de la feria de arte, y donde pasaba junta a su madre, Cayetana de Alba, los veranos de su infancia.

No fueron las únicas visitas de renombre que ha tenido esta edición. La diseñadora Elena Benarroch, otra asidua, paseó por entre las colecciones de arte en el Palacio de Ferias y Congresos Adolfo Suárez, donde entre otras se encontraban obras de su ex marido Adolfo Barnatán. No faltaron otros habituales a Marbella como el compositor José María Cano o el empresario Pepe García de Tejada. Para las personalidades, este evento se convierte en una oportunidad de adquirir y visitar obras de los más grandes, como es el caso del reconocido empresario y coleccionista Juan Abelló.

«Ha habido una respuesta del público mayoritaria con una cifra global de 12.000 visitantes», explica Alejandro Zaia, director de Art Marbella. En ese volumen se incluyen nombres tan ilustres como el príncipe Faisal de Arabia Saudí, que paseó entre las obras de arte bajó la petición de que no se tomaran instantáneas ni a él ni a su séquito. No fue el único miembro de sangre azul, ya que no faltaron aristócratas como Tessa de Baviera, el príncipe Hubertus von Hohenlohe y su tía Beatriz von Hohenlohe, Beatriz de Orleans o Gunilla von Bismark. También algunos ilustres consortes como Luis Ortiz o Philippe Junot, ex marido de Carolina de Mónaco.

Por su parte, Ana Botella posee una villa en la lujosa urbanización Guadalmina
Por su parte, Ana Botella posee una villa en la lujosa urbanización Guadalmina- ABC

Entre lo expuesto, los nombres no son menos ilustres que los que caminaban por las salas. Las paredes de Art Marbella han estado engalanadas con algunos de los artistas más ilustres de la historia y del presente. Se podía adquirir un Picasso desde 250.000 euros, un Chillida desde 300.000 euros o una obra de Salvador Dalí por 650.000 euros. Hubo quien optó por Miquel Barceló con precios de 575.000 euros, Antoni Tápies por 235.000 euros o Joan Miró desde 125.000 euros. «La horquilla de precios ha llegado hasta los 800.000 euros», explicó Alejandro Zaia.

En la nómina de grandes artistas contemporáneos consagrados se han llegado a tasar obras de Shirin Neshat en 40.000 euros, Pilar Albarracín partía con precios de salida de 12.000 euros, Peter Zimmermann estaba a partir de los 14.500 euros y Markus Linnenbrink no vendió nada por debajo de los 36.000 euros. «También había unos precios más bajos para los artistas emergentes», remarcó el directo de la feria. En este caso se trata de algunos emergentes como Almudena Lobera, Pablo Genovés o Mark Hosking, que rondaban precios entre los 1.500 y los 3.000 euros de salida.

«Queda un enorme recorrido por hacer, pese a la consolidación. Tenemos que atraer a más coleccionistas para el año que viene y a más galerías», explicó Alejandro Zaia, quien aseguró que la nómina de galerías ya ha sido importante este año y que en Marbella han estado algunas de las mejores a nivel internacional, como Galería Filomena Soares de Lisboa, la americana Beta Pictoris Gallery, Baró Galería de Sao Paulo o las nacionales Carreras Mugica de Bilbao, la madrileña Max Estrella y las catalanas Senda y Carles Taché.