Jean Paul Getty III - Pinterest | Vídeo: Tráiler de «Todo el dinero del mundo», la película que narra su historia

Jean Paul Getty III, el «niño rico» que perdió una oreja por la tacañería de su abuelo

Este viernes se estrena la película «Todo el dinero del mundo», tres años después del fallecimiento del nieto de Jean Paul Getty

MadridActualizado:

Jean Paul Getty creció trabajando en los campos petrolíferos de su padre y finalmente tomó el control del negocio familiar, adquiriendo varias compañías petroleras estadounidenses y consolidándolas en lo que se convirtió en la exitosa empresa estadounidense de comercialización de petróleo «Getty Oil». Tras años de duro trabajo, llegó a convertirse no solo en el hombre más rico del mundo en los años 60, sino el hombre más rico de la historia hasta ese momento.

Su nieto, Jean Paul Getty III, un muchacho que nació en el seno de una familia muy adinerada, con la vida resuelta y rodeado de caprichos, se convirtió pronto en un niño rico rebelde. Expulsado de una escuela privada, el joven llevaba una vida bohemia: frecuentaba clubes nocturnos, tomaba parte en manifestaciones de izquierda y se ganaba la vida fabricando joyas, vendiendo cuadros y actuando como extra en películas.

El 10 de julio de 1973 fue secuestrado por gángsters italianos. En el momento de la desaparición, el tercero de los Getty tenía tan solo 16 años y vivía solo en Roma, donde ayudaba a su padre J. Paul Getty II a supervisar los intereses comerciales italianos de la familia.

J. Paul Getty
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El 12 de junio, dos días después del secuestro, su madre, Gail Harris, recibió una solicitud de rescate por 17 millones de dólares. En aquel momento sus padres ya estaban divorciados y Gail dijo entre sollozos que no tenía suficiente dinero como para cubrir el rescate. «Consíguelo de Londres», le amenazaron los gánsters en referencia a su ex suegro, J. Paul Getty, el multimillonario fundador de la «Getty Oil Company».

En un primer momento y conociendo la trayectoria del joven, la policía se mostró escéptica sobre el reclamo de secuestro, incluso después de que la familia recibiese una desesperada carta de su hijo y una llamada telefónica en la que uno de los secuestradores le ofrecía enviarle un dedo cortado como prueba de que su hijo todavía estaba vivo. «Querida mamá», comenzaba la carta. «Desde el lunes he caído en manos de secuestradores. No dejes que me maten». Los investigadores sospechaban que podría tratarse de un posible engaño por parte del propio Jean Paul Getty III de exprimir algo de dinero de su padre y su abuelo para seguir manteniendo su frenético ritmo de vida.

J. Paul Getty III
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En aquel momento, su abuelo se negó a pagar nada a los secuestradores, declarando que tenía 14 nietos y «si pago un centavo ahora, tendré 14 nietos secuestrados mañana». Tres meses después, los delincuentes cortaron una de las orejas del tercero de los Getty y la enviaron por correo junto a un mechón de cabello. A los pocos días, las fotografías del joven mutilado junto con una carta en la que le suplicaba a su familia que pagara a sus captores aparecieron en todos los periódicos. Ante la presión familiar y mediática, el magnate regateó con los captores hasta conseguir que redujeran su demanda a tres millones de dólares. Finalmente el multimillonario pagó tan solo 2.2 millones de dólares y el padre se hizo cargo del resto, aunque fue un préstamo de su padre con un interés del 4 por ciento, según se asegura en el libro «Dolorosamente rico: la desorbitada fortuna y las desgracias de los herederos de J. Paul Getty», publicado en 1995. Una absurda cantidad en relación a los 17 millones que pedían en un principio.

El adolescente desnutrido, magullado y sin una oreja, fue liberado el 15 de diciembre de ese mismo año. Fue encontrado en una estación de servicio abandonada, tiritando bajo una lluvia torrencial. Nueve hombres fueron arrestados, dos de ellos fueron condenados y enviados a prisión; los otros, incluido el hombre que los fiscales identificaron como el jefe de la mafia y el que ideó el secuestro, fueron absueltos por falta de pruebas.

J. Paul Getty III
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Secuelas

Años después de la liberación del nieto del hombre más rico del mundo en ese momento, su madre le sugirió que llamara a su abuelo para agradecerle que pagase el rescate. El mayor de los Getty se negó a hablar por teléfono con su nieto, murió en 1976.

Las secuelas del secuestro dejaron a Jean Paul Getty III con una personalidad imprudente. Las drogas y el alcohol le consumieron hasta tal punto que demandó a su padre por 28.000 dólares al mes para pagar sus necesidades médicas.

El nieto del barón del petróleo murió el 5 de febrero de 2011 en su casa, a la edad de 54 años. Su hijo mayor, el actor Balthazar Getty, confirmó la muerte a través de un comunicado emitido por Laura Hozempa, su representante. El tercero de los Getty estaba en silla de ruedas desde 1981 cuando una sobredosis de drogas le provocó un ataque cerebral que lo dejó severamente paralizado, incapaz de hablar y parcialmente ciego.