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Jack Schlossberg y Conor, la cara y la cruz de la nueva generación Kennedy

A uno le auguran una brillante carrera política, siguiendo los pasos de John F. Kennedy. El otro tuvo un romance con Taylor Swift y fue arrestado en 2017 tras una pelea en las puertas de un bar

MADRIDActualizado:

Si hay algo que se parece a la realeza en Estados Unidos, ese algo es la saga Kennedy. Sus miembros siguen ocupando portadas y son los más buscados por las cámaras, generación tras generación. Ahora le ha llegado el turno a Jack Schlossberg, hijo de Caroline Kennedy, y a Conor Kennedy, hijo de Robert Kennedy Jr. Ambos representan la cara y la cruz de una familia que siempre es noticia.

A sus 25 años, Schlossberg se ha convertido en el niño mimado de los medios estadounidenses. Su atractivo físico, que recuerda al de su tío John John, le ha convertido en uno de los jóvenes más deseados del país y su vida privada se ha convertido en uno de los temas de conversación favoritos al otro lado del Atlántico.

Pero además, su inminente ingreso en la Escuela de Leyes de Harvard y sus columnas de opinión en «Time» o «Washington Post» demuestran que Jack ha heredaro 'el gen Kennedy' y que la política podría cruzarse en su camino. Él ya avisa: se siente inspirado por el legado familiar.

El contrapunto al futuro aparentemenet perfecto de Schlossberg lo pone Conor Kennedy. Hace un par de años, el joven vivió la tragedia en primera persona con el suicidio de su madre, Mary Richardson, quien se ahorcó en su casa. El joven se convirtió en el administrador de la herencia de su madre, valorada en un millón de euros, y saltó a los medios gracias a su amistad con su primo Patrick Schwarzenegger.

Conor Kennedy y Taylor Swift
Conor Kennedy y Taylor Swift - GTRES

Pero no se quedaron ahí las portadas para Conor. Su breve romance con la cantante Taylor Swift supuso su salto definitivo al mundo del corazón. Altos, guapos, rubios. Hay quien llegó a comparar su relación con el affaire entre John John y Madonna.

Y es que si en algo se ha hecho experto el joven Kennedy es en darle de qué hablar a «TMZ». Hace un año, Conor protagonizaba una pelea a las puertas de un bar en Aspen y su ficha policial daba la vuelta al mundo. El joven se declaró culpable para evitar la cárcel, aunque tuvo que pagar 500 euros de multa, escribir una carta de disculpa a su víctima y mantenerse sobrio y alejado de las drogas durante seis meses.