InstagramFernando Torres y Olalla Domínguez, un amor de los que ya no quedan

Cuando «El Niño» conoció a la mujer de su vida, ésta acababa de cumplir 16 años

MadridActualizado:

Fernando Torres (34)se ha despedido este fin de semana de su equipo para iniciar una última etapa en un nuevo destino. El Metropolitano vivió el pasado domingo una de las despedidas más emotivas que ha tenido el Atlético de Madrid en toda su historia. «El Niño» ponía fin a sus años como rojiblanco tras 404 partidos y un cariño de su afición de la que muy pocos jugadores en el mundo pueden presumir. «Títulos puedes ganar muchos, pero el cariño es lo máximo que me puedo llevar, y eso es el Atleti», decía Torres visiblemente emocionado durante su última rueda de prensa con el equipo rojiblanco y aseguraba que «en ningún sitio seré igual de feliz que aquí».

Durante estos días, el futbolista ha querido homenajear a su equipo y a todas las personas que han estado a su lado durante estos años a través de las redes sociales. El madrileño no se ha olvidado del apoyo más importante todos, su mujer Olalla Domínguez.(32). «A mi mujer, que ha sido un pilar en mi vida, me ha dado paz, equilibrio. Siempre supo estar en el sitio adecuado, donde acudir cuando más lo necesitaba. Me enseñó a quererme y valorarme en los momentos más duros y a mantenerme humilde en la victoria. Apoyó siempre y son condiciones todas mis decisiones y sobre todo me ha dado a nuestros tres niños que son un tesoro y nos enseñan a ser mejores padres y personas. Por supuesto tenemos 3 atléticos más entre nosotros . Os quiero mucho a los cuatro, sois mi vida», ha escrito Torres junto a una tierna foto en la que la pareja se dedica un beso frente a sus hijos.

A mi mujer, que ha sido un pilar en mi vida, me ha dado paz, equilibrio. Siempre supo estar en el sitio adecuado, donde acudir cuando más lo necesitaba. Me enseñó a quererme y valorarme en los momentos más duros y a mantenerme humilde en la victoria. Apoyó siempre y son condiciones todas mis decisiones y sobre todo me ha dado a nuestros tres niños que son un tesoro y nos enseñan a ser mejores padres y personas. Por supuesto tenemos 3 atléticos más entre nosotros . Os quiero mucho a los cuatro, sois mi vida .

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Historia de amor

Cuando Fernando Torres conoció a la mujer de su vida, ésta acababa de cumplir 16 años. Sus vidas se cruzaron por primera vez en la Costa da Morte y desde ese día, a diferencia de la mayoría de amores de verano, la pareja no se ha vuelto a separar. A pesar de llevar toda una vida juntos, no fue hasta mayo de 2009 cuando se dieron el «sí quiero» en el ayuntamiento de El Escorial, unos meses antes de convertirse en padres por primera vez. Una ceremonia íntima y discreta a la que tan solo acudieron dos testigos.

Olalla siempre ha estado a su lado, tanto en los buenos como en los malos momentos. Le ha seguido siempre incondicionalmente donde la carrera deportiva de su pareja le exigía. Nunca ha dudado, hacía las maletas y se mudaba a vivir lejos de su familia y amigos: Italia, Inglaterra y ahora, aunque no está confirmado, todos los rumores apuntan a que la familia cruzará el charco para asentarse en Estados Unidos.

Discreta en todo lo que hace, siempre fue una joven responsable, buena estudiante y tremendamente familiar, al igual que su marido. Inseparables de sus tres hijos en común: Nora, Leo y Elsa, el matrimonio intenta vivir tranquilo, llevando una vida lo más normal posible. Es por ello que nunca han protagonizado ningún escándalo y su relación siempre ha estado alejada del foco mediático. Y eso que a Olalla desde el primer momento le han surgido multitud de oportunidades para convertirse en modelo, una estrategia utilizada por muchas marcas que intentan contactar con las esposas de los futbolistas para que se conviertan en imagen de la firma. La mujer de «El Niño» solo ha hecho una excepción al en el photocall de la firma de novias Rosa Clará, junto a la esposa del portero Pepe Reina, Yolanda Ruiz.

Aunque tiene estudios universitarios en Asesoría de Imagen, Olalla tan solo ejerció su profesión durante los primeros años de su relación. Sin embargo, con los cambios de destino de su pareja y con la llegada de sus tres hijos, lo dejó todo para dedicarse en exclusiva a la familia. Por eso, cuando en marzo de 2017 Olalla vio a su marido desplomarse durante un partido debido a una conmoción cerebral, casi se le para el corazón.