Gente&Estilo - Gente

Gustavo Dudamel y María Valverde, del flechazo en Venezuela a la boda en Las Vegas

Para el director de orquesta se trata de su segundo matrimonio. La pareja ahora vive en Los Ángeles

Gustavo Adolfo Dudamel y María Valverde
Gustavo Adolfo Dudamel y María Valverde - GTRES
LUDMILA VINOGRADOFF Corresponsal En Caracas - Actualizado: Guardado en: Gente&Estilo Gente

La de Gustavo Adolfo Dudamel es una existencia tan trepidante como llena de contrastes. Este carismático «guaro», de cabello ensortijado y permanente sonrisa, no ha perdido el tiempo. En tan solo 36 años acumula dos matrimonios y una fulgurante carrera en la música clásica como compositor y director de tres grandes formaciones: la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, la Sinfónica de Gotemburgo y la Sinfónica Simón Bolívar.

Considerado en Venezuela como el consentido de Hugo Chávez y, más tarde, de Nicolás Maduro por ser icono y bandera del régimen chavista, Dudamel se casó en primeras nupcias con la bailarina, periodista y actriz caraqueña Eloísa Maturén (37 años), con la que tuvo un hijo llamado Martín (8). Su boda con la bella Eloísa se celebró en la capital venezolana, a bombo y platillo, en 2006. La suya fue una intensa relación de nueve años, que se resolvió con un divorcio firmado en 2015 y sin una sola palabra de crítica, al menos en público, entre ambos.

Ahora acaba de desposar a la actriz española María Valverde (29), en una ceremonia secreta celebrada en Las Vegas. A principios de semana, la revista «¡Hola!» informaba que Gustavo y María se habían casado el 9 de febrero y, sorprendentemente, este enlace lo habían mantendio a la sombra. Ni siquiera sus familiares en Venezuela se habían enteraron del matrimonio con la española, cuando Dudamel fue a presentarla. Tan sólo ha transcendido que fue una ceremonia sencilla y con pocos invitados. Esta semana, sin embargo, ambos tuvieron ocasión de celebrar su nueva vida juntos con una fiesta para una docena de amigos en el gastrobar La Rodadora, en el barcelonés barrio del Raval.

Dudamel y Valverde se habían conocido en 2013 durante el rodaje de «Libertador», una coproducción hispano-venezolana, para la que él hizo la banda sonora y ella encarnó el papel de María Teresa del Toro, la esposa de Simón Bolívar. Después, la española rompía con el actor Mario Casas tras cuatro años de romance y se centraba en dotar a su carrera cinematográfica de un carácter internacional. Sólo en una ocasión María Valverde se ha referido a su noviazgo con Mario Casas (en noviembre de 2014, en una entrevista para la revista «Marie Claire») y lo hizo con cierto tono de desencanto: «Mario es alguien a quien quise mucho. Pero ahora tengo la sensación de haber estado con un desconocido». El pasado 1 de enero, Valverde acompañó a su flamante esposo el pasado 1 de enero al tradicional Concierto de Año Nuevo, que dirigió la Filarmónica de Viena, siendo el más joven de la historia en dirigir este concierto.

Pareja trotamundos

La pareja vive ahora en Los Ángeles, donde la bella madrileña -natural del barrio de Carabanchel-, está rodando la película «Galveston» basada en la novela homónima. Eso no impide que acompañe Dudamel en sus compromisos musicales, como ha ocurrido esta semana en el Palau de la Música Catalana, en Barcelona, y en el Auditorio Nacional de Madrid.

Lejos parecen quedar ya su humilde hogar en Barquisimeto, estado Lara, al occidente de Venezuela, donde fue criado por su familia paterna. Cuando tenía 4 años, Gustavo Dudamel comenzó a estudiar violín en el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, al que llaman «Sistema» y que en su día recibió el premio Príncipe Asturias. La organización de orquestas, que integra a unos 300.000 niños y adolescentes, fue creada hace 30 años por el entonces presidente Carlos Andrés Pérez. Dudamel comenzó las clases de dirección orquestal en 1995 con Rodolfo Saglimbeni y luego con José Antonio Abreu. En 2004 ganó el primer premio en el Concurso de Dirección Gustav Mahler. Después, debutó en el Festival Internacional de Beethoven de Bonn.

En el mundo entero le reconocen su talento y genialidad para la música clásica. Nadie pone en duda sus logros. Los venezolanos aplauden su éxito internacional, pero también le reprochan sus vínculos chavistas, así como su aparente indiferencia para con la crisis humanitaria y la miseria que padece el país, donde más de tres millones de personas comen de la basura. En el portal «Panampost», el joven Orlando Avendaño escribe un demoledor artículo contra el director musical, recordándole que antes de ser artista hay que ser ciudadano. Cuando el régimen chavista cerró en 2006 la cadena Radio Caracas Televisión, «Dudamel escoltó el trágico momento con las notas del himno nacional; luego, dirigió su orquesta para darle la bienvenida al nuevo canal estatal socialista, TVES, que se erigía sobre la lápida de RCTV. Al evento fue transportado por un avión privado del régimen».

Con el régimen

En enero de 2013, mientras Hugo Chávez atravesaba el cáncer que le arrebató la vida, Dudamel, junto con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, dirigió un concierto en el Teatro Teresa Carreño, en honor al tirano y en solidaridad por su enfermedad. Al morir Chávez, el director armonizó el funeral del autócrata con un emotivo homenaje. Asimismo, son numerosas las fotografías del músico en actos públicos del régimen.

El día que Basil Da Costa y Robert Redman fueron asesinados, aquel trágico 12 de febrero de 2014, Gustavo Dudamel dirigía tranquilamente su orquesta en un evento estatal que fue transmitido por cadena televisiva nacional. «Recuerdo la deprimente imagen con repulsión. Estaba el músico dirigiendo para Nicolás Maduro y los principales responsables de los asesinatos de esos días, mientras que en las calles del país imperaban la muerte y la tragedia», escribe Avendaño.

Toda la actualidad en portada

comentarios