Felipe de Marichalar
Felipe de Marichalar - Roque Martínez

Felipe de Marichalar cumple 19 años con una doble ilusión

El nieto mayor de Don Juan Carlos y Doña Sofía vive su primer amor y está a punto de empezar la carrera

MadridActualizado:

Del nieto mayor de los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, Felipe de Marichalar y Borbón y al que popularmente se le conoce por su tercer nombre, Froilán, cumplió ayer 19 años con una doble ilusión. Por un lado, ha iniciado una relación sentimental con una joven de su edad, Mar Torres-Fontes, nieta por vía materna del fundador de la empresa de alimentación El Pozo. El abuelo de esta chica, Tomás Fuertes, convirtió la modesta charcutería familiar del pueblo de Alhama (Murcia), donde vendía sobrasada entre otros productos, en una de las más importantes empresas de alimentación de Europa, y hoy está considerado como uno de los cien hombres más ricos de España.

Por otro lado, Felipe disfruta este verano de unas vacaciones muy especiales. Cuando terminen ya no tendrá que volver a partir al extranjero, como los años anteriores, porque ha conseguido convencer a sus padres, la Infanta Doña Elena y Jaime de Marichalar, para que le permitan estudiar la carrera en una universidad privada de Madrid.

Ello significará que Felipe, al que sus amigos llaman Pipe, estará sometido día y noche a una enorme presión mediática y que todo lo que haga podrá ser exagerado por la lupa de determinada prensa con tal de obtener un buen titular. Sin embargo, Felipe asume que ese es el precio que tendrá que pagar para permanecer en Madrid junto a sus amigos y, ahora, junto a su novia. Mar también tiene su residencia en la capital española, aunque es muy aficionada a viajar y no le faltan ni ganas ni recursos para financiar sus desplazamientos y su aparentemente alto nivel de vida.

Felipe ha estado expuesto desde que nació a los medios de comunicación, que alimentaron su fama de niño travieso, en parte ganada a pulso. En una de sus primeras apariciones en público, una broma de su abuelo, Don Juan Carlos, hizo que, a partir de ese momento, todo el mundo le conociera por Froilán, para disgusto del niño que cuando fue haciéndose mayor trató en vano de recuperar su primer nombre.

Durante años, la opinión pública disfrutó de las ocurrencias y las travesuras de Felipe, que ponían la nota divertida y espontánea en los excesivamente formales posados de la Familia Real durante los veranos en Mallorca. Hemos visto al niño escaparse a la carrera de sus cuidadores y aparecer con una brecha en la frente tras pelearse con su primo Juan Urdangarin. En la boda de los Príncipes de Asturias, ambos primos fueron sorprendidos por las cámaras mientras daban patadas a la entonces niña Victoria López Quesada.

Un Grande de España

Pero, a medida que fueron pasando los años, la relación de Felipe con los medios de comunicación empezó a tensarse y el nieto de los Reyes llegó a expresar en varias ocasiones con gestos poco adecuados o verbalmente su rechazo a la presión. Tras los paréntesis de tregua que supusieron sus temporadas de internado, Felipe empieza ahora una nueva etapa en la que deberá empezar a cuidar su propia imagen y a elegir bien a sus amistades. Aunque el joven no es miembro de la Familia Real, siempre será sobrino del Rey Don Felipe. Además, Felipe es Grande de España, por ser hijo de una Infanta, y esa dignidad no aporta privilegio alguno pero sí exige un comportamiento a la altura de las circunstancias.