Vídeo: Enrique Iglesias y Anna Kournikova, padres de mellizos - HONS VIAK

Enrique Iglesias: «Yo seré un buen padre»

Esta declaración es una de las pistas que el cantante fue dejando en los últimos meses sobre su paternidad. Hace una semana, su novia Anna Kournikova dio a luz a sus mellizos

MADRIDActualizado:

Enrique Iglesias (42 años) y Anna Kournikova (36) han conseguido lo que parecía imposible en los tiempos que corren y para una pareja de guapos, ricos y famosos como ellos: ocultar la gestación de sus hijos sin dejar de exhibirse... en las redes sociales. El sábado 16 de diciembre, tal y como anunció el portal «TMZ», nacieron los mellizos Nicholas y Lucy Iglesias en el Hospital South Miami, un centro gestionado por la Iglesia baptista. En la zona más exclusiva de la clínica y bajo férreas medidas de seguridad, llegaban al mundo dos nuevos nietos para Isabel Preysler (66) y Julio Iglesias (74), padres del cantante. Ya suman cuatro. Tal y como informa J.J. Madueño, la feliz abuela comentaba la noche del pasado jueves, durante la inauguración de la nueva tienda Porcelanosa en Málaga, que «aún es muy pronto para sacarles algún parecido».

Lo que está claro es que el artista español y la extenista rusa -las fortuna de ambos suman cerca de 115 millones de euros, según «Forbes»- saben jugar al despiste, aún con los múltiples señuelos que ambos han ido dejando por el camino.

Los paseos en yate de la pareja eran habituales
Los paseos en yate de la pareja eran habituales-GTRES

Este verano se ahorraron sus habituales paseos en barco por la bahía de Miami. Tampoco aparecieron en ningún evento público. Kournikova visitó en julio la tienda prenatal Baby Store Sighting, en California, y en su cuenta de Instagram dejó de lucir sus músculos de acero y su bien pulido vientre para mostrar imágenes más tiernas, en planos cortos o con prendas holgadas.

Nervios veraniegos

Acaso el mayor rastro lo dejó el propio Enrique Iglesias, una vez que digirió el mal trago de recibir la sonora pitada de 30.000 fans reunidos en el estadio santanderino del Sardinero, el pasado 15 de julio, en el que fue su único concierto en España de su gira. «Estaba nervioso», reconoció horas después. En octubre, bastante más relajado, Enrique aseguraba a la prensa que «me encantaría tener hijos y espero que muy pronto. Mi novia sería mejor madre, pero yo también seré un buen padre».

Pero la pista más sobresaliente, y que algunos interpretaron como la alergia que las exclusivas producen a Enrique Iglesias, fue su ausencia de la reciente boda caribeña de su hermana pequeña, Ana Boyer, con el tenista Fernando Verdasco. «Eso no tiene sentido. Enrique nunca haría un feo a su hermana y menos aún a su madre», asegura un viejo amigo del cantante. «Él no necesita vivir de exclusivas, aunque apoyaría a Ana si hiciera falta. Es verdad que podra haber ido en su avión privado hasta la isla de Mustique, pues desde Miami hay dos horas de vuelo; pero el parto era inminente y con lo que él y Anna han deseado estos bebés, no quería perdérselo por nada del mundo», añade.

Sin duda, la manera en la que Enrique y Anna han llevado el embarazo ha sido lo más llamativo de esta historia con final feliz. «Desde niño, Enrique siempre ha demostrado ser un chico discreto, seguramente en contraposición a la vida de su padre, que nunca ha dejado de regalar titulares», explica la misma fuente. De puertas adentro, de Enrique Iglesias se sabe muy poco: conserva a sus amigos de siempre -incluso algunos de ellos trabajan en su equipo- y las nuevas incorporaciones a su pandilla siempre son de personas relacionadas con el mundo de la música. Por ejemplo, Pitbull, estrella del reguetón.

En cuanto a su curriculum sentimental, también está en las antípodas del de Julio Iglesias. Mientras que la lista de parejas del progenitor es larga, del hijo solo se conoce el noviazgo con Kournikova, que comenzó 16 años atrás, cuando la tenista participó el vídeo «Escape». Aunque aquello fue un bombazo, su amor cuajó de una manera relajada. La archifamosa Kournikova, la tenista que parecía comerse el mundo con sus declaraciones explosivas, fue haciendo mutis por el foro mediático sin desaparecer del todo. «El secreto del éxito de su relación ha sido que cada uno mantuvo su casa hasta hace apenas dos años, cuando optaron por compartir techo -una espectacular mansión Bay Point, valorada en 20 millones de euros-. Ana tenía una propiedad al otro lado de la bahía de Miami y esa independencia ha sido vital para su historia de amor», aclara el amigo de Enrique Iglesias.

Precisamente estos días, y a propósito de la propiedad de Bay Point, los medios estadounidenses comparan a Enrique Iglesias con Donald Trump, pues ha ordenado levantar un muro de 4,8 metros de alto -cuyo precio ha tasado el portal «TMZ» en más 500.000 euros- para blindar su hogar. También se están construyendo vallas alrededor de la piscina y ha conseguido la licencia para un anexo.

Un viaje pendiente

No se espera de momento un reencuentro entre Enrique Iglesias y su padre, quien sigue con su vida en Punta Cana. «Se ven lo justo», asegura una persona del entorno de Julio. Nada que ver con la relación del cantante y su madre. Con Isabel Preysler hablar casi a diario por teléfono y ella ya está deseando viajar a EE.UU. para concer a sus nietos. Hasta la fecha, Preysler no ha confirmado si pasará las Fiestas en Miami o en su madrileña casa de Puerta de Hierro, junto a sus otros hijos y su madre, quien este año soñaba con tener una Navidad tranquila en España.