Jesús Quintero posa par ABC
Jesús Quintero posa par ABC - VANESSA GÓMEZ

Las deudas obligan a Jesús Quintero a vender su casa y subarrendar su teatro

Las malas inversiones y la falta de trabajo llevan al popular entrevistador al borde de la quiebra. Pide un millón y medio de euros por su palacete sevillano

MADRIDActualizado:

La filtración de una conversación telefónica entre Luis Pineda, responsable de Ausbanc y actualmente en prisión, y el periodista Jesús Quintero ha dado la voz de alarma sobre la angustiosa situación económica del conocido como «el Loco de la Colina». En esa charla, que aparece en un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) dentro de la investigación contra Manos Limpias y Ausbanc, el famoso entrevistador, de 75 años, llega a suplicar a Pineda que le ayude porque teme que le embarguen sus propiedades.

«La impresión que tengo, Luis, es que quieren acabar conmigo, me van a ejecutar, a partir de ahora pago 9.000 euros todos los meses. No tengo dinero, no tengo trabajo, mis hijas no pueden estudiar y me tienen denunciado por lo penal, es como acabar con mi vida», dice Quintero en esa conversación. «Luis, te lo ruego, dile a Pepe lo que sea ya de una vez, pero yo no puedo permitir que me ejecuten el asunto; no puedo pensar; no puedo escribir; no puedo hacer televisión; no puedo hacer nada. Tengo todas las puertas cerradas. Por favor, Luis, te lo ruego», añade el periodista.

Esta llamada de auxilio ha tenido su respuesta, puesto que, a raíz de la conversación, se ha sabido por la investigación abierta contra Ausbanc y Manos Limpias que Pineda le pidió a uno de sus colaboradores que «acelere la respuesta de CaixaBank para las hipotecas de Quintero».

Para la gran mayoría ha sido toda una sorpresa descubrir que uno de los periodistas y entrevistadores más conocidos y geniales de nuestro país está en una ruina casi absoluta, con los formatos millonarios que ha protagonizado durante tantos años en las diferentes televisiones, tanto de dentro como de fuera de nuestro país. Pero, como siempre ocurre, cada historia tiene su trasfondo y la del «Loco» es la de un genio de la comunicación que nunca supo gestionar sus inversiones ni mucho menos convertirse en empresario.

Un bar de copas ruinoso

Quintero intentó varias veces ser un empresario de éxito y siempre le salió caro. Mucho. Primero fue con la inauguración de un local de lujo en pleno parque de María Luisa, en Sevilla, hará ya veinte años. El Montpensier fue su sueño y también su ruina. «Fue una de sus locuras. Se gastó millones de pesetas en la decoración y el sitio era realmente espectacular, pero como negocio resultó totalmente inviable», cuenta uno de sus colaboradores. Para colmo, hubo problemas con las licencias y hasta una sanción millonaria que culminó con el cierre del bar de copas más bonito que recuerdan en la capital hispalense y el consiguiente agujero económico para Quintero.

En la actualidad Jesús está al borde la bancarrota, aunque sin perder su sello y personalidad. Arrendó el teatro Quintero, en la sevillana calle Cuna, y, en vista de que no era capaz de gestionarlo, desde el pasado mes de enero lo tiene subarrendado a la empresa Cateto Sentimental, que es la entidad que lo explota comercialmente. En ese acuerdo, esta sociedad se encarga de pagar el alquiler del teatro, pero también corre con los gastos del «Loco», lo que supone el mantenimiento de su casa en cuanto a suministros, los seguros de los coches, la empleada doméstica y otros gastos. Gracias a ese acuerdo, Quintero recibe una cantidad mensual que puede rondar los 2.500 euros.

«El propio Jesús reconoce que no tiene ni idea de llevar la gestión del teatro, pero también es verdad que se trata de una persona muy generosa y confiada a la que han engañado en más de una ocasión», cuenta uno de sus colaboradores. De entrada, Quintero invirtió en esa sala cerca de tres millones de euros, cifra que sirvió para realzar y acondicionar ese espacio que en su día fue un cine y después, una discoteca. «Su sueño siempre fue crear el teatro del flamenco», aseguran.

A pesar de ser uno de los grandes de la televisión, en estos momentos lleva tres años fuera de las cámaras y la falta de ingresos pesa sobre los gastos de sus casas, sin olvidar la manutención de sus dos hijas, Andrea y Lola. Discreto en lo relacionado con su vida privada, las hijas de Quintero son fruto de dos relaciones distintas. De la madre de Andrea poco se sabe, salvo que es catalana. De Lola, de 17 años, se sabe que la joven vive en Madrid con su madre, la prestigiosa periodista Joana Bonet, también catalana, exdirectora de la revista «Marie Claire» y actualmente directora de «Magazine Fashion y Arts».

Propiedades y coches de lujo

En cuanto a sus propiedades, el «Loco» tiene su casa de Sevilla: un palacete en la calle Conteros, una construcción de cuatro plantas con un mirador con vistas a la Giralda que ya ha puesto en venta por cerca de un millón y medio de euros. También tiene propiedades en San Juan del Puerto (Huelva) y en Zahara de los Atunes (Cádiz). Precisamente esas dos casas de veraneo son las que están con embargos, que el periodista teme se ejecuten, lo que explica la llamada de auxilio que hizo a Luis Pineda para evitar que se las expropien. Quintero guarda mucho cariño a esas viviendas porque son fruto de sus años de luces al frente de la productora El Silencio y, también, gracias a sus muchas aventuras periodísticas que le colocaron en el número uno de los entrevistadores.

Excéntrico en sus gustos, Quintero se pasea por Sevilla con un lujoso todoterreno Hummer, y es que original como él hay muy pocos. Aunque pasó unos años con una depresión que lo mantuvo casi encerrado en su casa, el entrevistador es un hombre incansable y sigue apostando por proyectos para superar esta mala racha económica. Ahora está planificando llevar de gira el espectáculo «Quinterianos», un montaje en el que entrevistará delante del público a algunos de sus personajes más célebres, y es que ninguno como él para descubrir esos «talentos indescriptibles» que solo él convierte en geniales cuando los sienta delante de su micrófono.

La primera cita de esa gira será en La Puebla del Río (Sevilla), pero antes tiene que dar el pregón de su pueblo de origen, San Juan del Puerto (Huelva), el próximo 18 de junio. Su único problema es que tendrá que superar el que hizo años atrás en el Ayuntamiento de Almonte, que hoy muchos recuerdan como imposible de mejorar.