Vídeo: Amparo Fernández, la persona más importante en la vida del cantaor | Diego «El Cigala» - EFE

El declive en la vida de Diego «El Cigala» tras la muerte de su esposa

Su mujer, fallecida en agosto de 2015, durante años supo alejarle de sus problemas con las drogas

MadridActualizado:

El pasado fin de semana el cantaor madrileño Diego El Cigala se convertía en trending topic en Twitter durante una entrevista en «El Hormiguero», en la que se mostró especialmente divertido e hizo cosas un tanto llamativas. Sin embargo, esta no era la primera vez que el cantante de flamenco acudía programa presentado por Pablo Motos, lo hizo el año pasado y en 2014, y como en esta ocasión sus encuentros desataron polémica.

El cantaor aprovechó la complicidad con Pablo Motos para hacer lo que le venía en gana en El Hormiguero, una actitud que indignó a los espectadores que no dudaron en criticar nuevamente la polémica actitud del artista en horario infantil. En las redes sociales no se tardó en especular con que el cantaor había acudido al programa bebido.

Diego Ramón Jiménez Salazar (49), más conocido como Diego el Cigala, es un cantaor de flamenco español de etnia gitana y nacionalidad dominicana desde 2014. Es «Diego» resultado de una disputa familiar producida por su padre y su tío en la pila bautismal; y «el cigala» apodo que recibió de los hermanos Losadas sus guitarristas. El artista madrileño logró la fama por interpretar temas en flamenco, son cubano, tango, bolero y el jazz afrocaribeño.

En agosto de 2015 falleció su mujer, Amparo Fernández, víctima de un cáncer. Murió en Punta Cana, en la República Dominicana, donde el matrimonio vivía desde hacía dos años. «No era solo su mujer –explicaba para ABC una fuente cercana a la pareja, pocos días después de su muerte-. Era su compañera desde hace más de veinte años, la madre de sus hijos, su representante, su sustento, su principal apoyo... No se separaba de él ni a sol ni a sombra. Amparo fue la persona que más ayudó a Diego, y no sé cómo va a poder recuperarse de este golpe. Ni siquiera entiendo cómo pudo cantar en Los Ángeles; me imagino lo hundido que debe estar». Lo hizo, han dicho en el entorno del cantante, porque Amparo había organizado la actuación. «Diego cumplió el compromiso como homenaje a ella».

Diego y Amparo tuvieron muchas complicaciones durante su matrimonio. Su mujer durante años supo alejarle de sus problemas con las drogas. En el momento más complicado, se lo llevó a vivir a Robledo de Chavela, aislado del mundo, sin coche. «Lo tuvo recluido en la casa, jugando con la play-station, hasta que se recuperó. Lo cuidaba como una madre». La devoción era mutua. El cantaor no daba un paso sin ella, y ha reconocido en más de una ocasión sentirse indefenso sin Amparo. El amor de su vida le ocultó al cantaor su enfermedad hasta que ésta resultó evidente y no le quedó otro remedio que contárselo. Pero solo unos pocos, los más íntimos de la pareja, conocían el cáncer contra el que no pudo ganar la batalla.

Desde ese año la vida del cantante ha ido en declive. En más de un concierto ha desatado quejas por parte de la crítica local y los espectadores, que aseguran que el cantaor español ofrece un espectáculo bochornoso, al subir a los escenarios «borracho». El año pasado, incluso Pablo Motos se vio obligado a «anular» la última sección prevista y a despedir el programa de manera abrupta ante la incapacidad de «El Cigala» de centrarse y seguir con el guion estipulado.

Ante esta deplorable actitud, compañeros de profesión como la cantaora María Toledo, han dado a conocer en varias ocasiones su escribió en su opinión acerca del comportamiento de su colega de profesión: «Ser flamenco no es la imagen que ha dado hoy "El Cigala" en "El Hormiguero"», escribió la cantante el año pasado a través de su perfil de Twitter.

No obstante y como en todas las ocasiones, también existen personas que defienden a Diego contra sus «estrafalarias» apariciones: «si lo hacen los Rolling nos parece a todos bien. Si lo hace El Cigala todo el mundo escandalizado».