El Hotel Real de Santander
El Hotel Real de Santander - ABC

Los Botín invierten 4 millones de euros para restaurar el Hotel Real de Santander

La joya arquitectónica de la familia acaba de cerrar sus puertas. Abrirá el 22 de marzo

MADRIDActualizado:

A lo largo de los cien años de historia del Hotel Real de Santander, una de las joyas arquitectónicas que la familia Botín custodia como un preciado tesoro, se han ido acometiendo distintas reformas para adecuarlo a las necesidades de cada momento. La última tuvo lugar en 2013 y supuso un desembolso de 1,3 millones de euros. A finales del pasado mes de noviembre la familia Botín, junto con Hotusa quien se encarga de su explotación, cerraba el hotel temporalmente para efectuar una reforma integral con el objetivo de modernizar sus instalaciones sin que pierda su característico espíritu clásico. El mobiliario será restaurado, los cuartos de baño modernizados incorporando ducha y bañera, las luminarias se sustituirán por leds y se incorporará a las habitaciones climatización individual y una acústica más aislante que la actual. El suelo, bastante dañado por el paso de tiempo, será restaurado y varios decoradores se encargarán de darle un toque de modernidad respetando lo clásico. Para ello, la familia Botín con la presidenta del Banco Santander Ana Patricia a la cabeza ha aprobado un presupuesto de 4 millones de Euros.

A partir del 22 de marzo se abrirán las puertas del Hotel Real ya restaurado. Se prevé que coincida con la Junta de Accionistas del Banco de Santander; una entidad que al igual que la familia Botín, se encuentra muy ligada al pasado y presente de esta joya arquitectónica de Cantabria, que goza de una situación envidiable frente al mar y cerca del Palacio de la Magdalena.

Por todos es sabida la vinculación que une a la familia Botín con Santander. La casa palacio familiar «El promontorio» fue el epicentro familiar hasta 2006, cuando fue cedida a la Fundación Marcelino Botín para que en ella se desarrollaran actividades sociales y culturales. Cerca de allí, compartiendo el siempre cautivador entorno de El Sardinero, se encuentra el Hotel Real. Emilio Botín López fue uno de los máximos impulsores para que se construyera el mismo.

El Hotel Real fue construido con el objetivo de albergar al séquito de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg, quienes habían fijado su residencia de verano en la capital cántabra. El propio rey temía que ante la falta de hoteles de lujo en la zona, sus amistades terminaran marchándose a veranear a otro lugar. En 1915 Emilio Botín López, Presidente del Banco de Santander (padre de Emilio Botín Sanz de Sautuola fallecido en 2017), fue llamado a Palacio por el rey. Alfonso XIII le pide que se encargue personalmente de constituir una sociedad para construir un hotel igual que los madrileños Ritz y Palace, los Continental Palace y Maria Cristina donostiarras o el Alfonso XII de Sevilla.

Botín se implica de lleno en el proyecto y, a principios de 1916, queda constituida Hotel Real S.A. de la que él mismo es Presidente. Entre los accionistas mayoritarios figuran el propio rey Alfonso XIII, el Duque de Santo Mauro, el Marqués de Valdecilla Ramón Pelayo, el Marqués de Comillas Claudio López Bru, el Banco de Santander y Emilio Botín entre otros. Botín además formó parte activa de las comisiones financiera, de adquisición de terrenos y de la de arrendamiento del Hotel viajando en numerosas ocasiones a Madrid para poner al día al monarca sobre la actualidad del proyecto.

El Hotel Real fue inagurado el 12 de julio de 1917 con una gran fiesta. «Brillante, solemne, majestuoso», «el Hotel Real de Santander por su emplazamiento y por sus condiciones es uno de los mejores hoteles de la época», recogió la prensa del momento. El hotel constaba entonces de seis plantas, cuatro de las cuales se destinan a 125 habitaciones con su cuarto de baño individual y calefacción, además de salones, comedor con capacidad para 600 comensales y 45 habitaciones para personal de servicio de los huéspedes, así como una impresionante terraza de casi 1.300 metros cuadrados. Entre sus huéspedes figuran la realeza europea, nobles, políticos, diplomáticos, empresarios, músicos, escritores y actores.