El Príncipe Harry y Meghan Markle, tras el primer convite de su boda, de camino a Frogmore House
El Príncipe Harry y Meghan Markle, tras el primer convite de su boda, de camino a Frogmore House - AFP

BODA MEGAN MARKLE Y EL PRÍNCIPE HARRYDe las bromas de Carlos de Inglaterra a la llamada urgente a una pizzería, las anécdotas de la boda del año

Elton John, gran amigo de Lady Di, interpretó algunos temas de su repertorio durante la fiesta nupcial en Frogmore House

ENVIADA ESPECIAL A WINDSORActualizado:

El Príncipe Carlos heredó de su padre, Felipe de Edimburgo, parte de su fina ironía y sentido del humor. Por eso durante el almuerzo ofrecido el sábado por la Reina Isabel II, en el que se sucedieron largos discursos, el suyo fue uno de los más amenos. Carlos bromeó sobre cómo daba el biberón y cambiaba el pañal a su hijo, sin ahorrar en detalles, confesando que creía haberlo hecho bien «teniendo en cuenta cómo había salido Harry». El Príncipe Guillermo, por lo general, más sosaina, también arrancó alguna carcajada al terminar sus palabras preguntando: «¿Alguien de los aquí presentes sabe tocar el piano?». Era entonces el momento estelar para Elton John, gran amigo de Lady Di, que subió al escenario donde interpretó algunos de sus grandes éxitos como «Your Song», «Tiny Dancer», «Circle Of Life» o «I'm Still Standing».

La voz del novio fue la última es escucharse y durante su intervención quiso aprovechar para dar las gracias a todos los allí presentes y mostrar en todo momento su amor hacia Meghan. «No puedo esperar a pasar el resto de mi vida contigo».

Durante el almuerzo se sirvió un menú compuesto, por manjares tales como langostinos escoceses con salmón ahumado y crema de cítricos, espárragos ingleses envueltos en lonchas de jamón de Cumbria o huevos de corral aderezados con salsa de yogur picante. Eso sí, el festín pareció no saciar a todos los asistentes. Varios repartidores de la cadena italiana Pizza Express fueron fotografiados a las puerta del castillo de Windsor e incluso una invitada llegó con varias cajas de cartón en la mano, sin despeinarse y con el tocado aún perfectamente colocado.

Una vez finalizado el primer convite, a las siete de la tarde, se celebró una fiesta más íntima para solo 200 invitados en la residencia de campo Frogmore House. Harry cambió su uniforme por un esmoquin mientras que Meghan se enfundó en un vestido de Stella McCartney. Pero lo más espectacular era el anillo aguamarina que lució en su mano derecha. Una de las joyas más espectaculares de la colección de Diana de Gales que ella misma se compró después de divorciarse del Príncipe Carlos.

Y en la era de la redes sociales, a las que aludió el reverendo Curry durante su comentado sermón leído desde una tablet, 6 millones de tuits fueron publicados por los internautas del mundo entero en relación a la boda de Harry y Meghan.