Angelina Jolie Y Brigitte Macron
Angelina Jolie Y Brigitte Macron - ABC

Las 48 horas de Angelina Jolie en París; activismo y museos

La actriz se reunió con Brigitte Macron en el Elíseo para abordar la lucha contra la violencia sexual en los conflictos

Corresponsal en ParísActualizado:

Las campañas publicitarias y políticas de Angelina Jolie, Emmanuel y Brigitte Macron se han cruzado en el Palacio del Elíseo y el Museo del Louvre. La actriz decidió pasar dos días en París, entre lo profesional, lo útil y lo agradable, acompañada de sus seis hijos Maddox (16 años) Pax (14), Zahara (13), Shiloh (11) y los mellizos Vivienne y Knox (9 años), causando un auténtico revuelo a cada paso.

La actriz se entrevistó con Brigitte Macron el martes, con el fin de intercambiar puntos de vista de interés para las dos. Conversaron en inglés para compartir opiniones sobre los distintos laberintos donde la violencia sexual forma parte de la guerra, en África y Oriente Medio, en particular. Por parte de la actriz, se trataba de una visita de cortesía y complicidad humanitaria, puesto que ejerce como embajadora de buena voluntad del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Por parte de la primera dama, la cortesía humanista no está reñida con la publicidad de Estado. El presidente y su esposa han recibido recientemente a Bono, Rihanna y Arnold Schwarzenegger.

Cubiertas las tareas diplomáticas y humanitarias, Angelina Jolie todavía tuvo tiempo para seguir cumpliendo con sus compromisos laborales: sesión de fotos, grabación de un nuevo vídeo de promoción de perfumes, y lanzamiento de un nuevo producto Guerlain, visita de la tienda de la marca en los Campos Elíseos... Cada desplazamiento estuvo acompañado de cambios de vestuario, peinado y maquillaje, a mayor gloria de su intacta fama, rodeada de sucesivas multitudes de admiradores y curiosos.

En el Museo del Louvre, Brigitte Macron impuso una cierta «disciplina». La actriz llegó acompañada de sus seis hijos. Y la más diversa canalla fotográfica estaba al tanto de las idas y venidas de Angelina Jolie. Pero el presidente francés y su esposa tienen ideas propias al respecto de la comunicación visual, reservada a los fotógrafos elegidos por Brigitte Macron.

Cena oriental

Luciendo un abrigo capa de Elie Saab, calzando zapatos de Giuseppe Zanotti y con un bolso de Salvatore Ferragamo, Angelina Jolie consiguió escapar de la «tutela» de los fotógrafos de la familia Macron, imprimiendo su propio y libre estilo al «paseo íntimo» y familiar con sus hijos, sorteando la pirámide de vidrio diseñada por el arquitecto estadounidense de origen chino Ieoh Ming Pei, a la entrada y salida del Louvre, antes de buscar refugio en su hotel, el lujoso Meurice, y poder organizar una cena «informal» con exquisiteces chinas y japonesas, al fin libre, por unas horas, de fotógrafos, publicidades de productos glamour y otro tipo de tragedias, no solo humanitarias.

Antes de aterrizar en París, la actriz visitó el pasado domingo un campo de refugiados sirios en Jordania, desde donde lanzó un vibrante homenaje en favor de una «solución política» para la tragedia humanitaria de los refugiados.

En esa misma estela de actividades humanitarias, Angelina Jolie firmó en Bruselas ayer un acuerdo de colaboración con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, insistiendo en el firme proyecto de «atajar la violencia sexual en zonas de conflicto».