La diseñador Carola Toca en su despacho
La diseñador Carola Toca en su despacho - ANTONIO JOSÉ ALIAGA

Carola Toca, la diseñadora de joyas de la realeza

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Carola Toca llega vestida con sus perlas y un fuerte acento de emoción. Si uno espera a una «crioesfinge» regañona por el malvestir de «plumillas» como quien esto escribe, pronto descubre que no tiene trastiendas aunque sí disfruta de muchos patios interiores. Disciplinada para el asombro, esta diseñadora-estilista y personal shopper que dinamitó su carrera en el mundo de la banca, ha logrado su sueño: diseñar abayas (túnicas) para las jequesas de Qatar y que la Reina Letizia tenga en el joyero sus perlas cultivadas que llevan charms intercambiables en sus extremos: «Tiene tres collares: el de los charms con las iniciales: L, F, S, L, que corresponden a la Reina Doña Letizia, el Rey Don Felipe, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, y los de Londres que le gustaron también».

La geografía laboral de esta granadina es una paradoja. Trabajó durante casi una década como gestora comercial en un banco, y harta de la grisura del oficio, se lanzó al diseño. Había tenido un buen ejemplo en casa «mi madre trabajaba en Recaudación y por la noche, diseñaba sus propias joyas y su ropa». Así, sin vivirlo como un exilio, la chica que había estudiado Diseño en la prestigiosa Central Saint Martins de Londres, se lanzó en el 2011 al mundo del diseño.

«Cuando eres una niña te educan para desarrollar otro tipo de trabajo y creía que vocación y dedicación no podían mezclarse; hasta que me lancé al vacío». El empujón del Centro de Apoyo al Desarrollo Empresarial (CADE) fue importante, pero mucho más, el renunciar a todo, vender su patrimonio personal y recibir ayuda de su familia y seres queridos: «Al principio todo es duro. Muchas horas dibujando, cosiendo, creando, supervisando las producciones en países extranjeros, realizar los desfiles y comercializar el producto. Además era profesora de Diseño de Moda en una Universidad inglesa. He llegado a dormir tres o cuatro horas al día».

Armario de las «celebrities»

Lo que comenzó siendo un pequeño proyecto con el que vestir a conocidas y amigas llegó a los armarios de celebrities como María Bravo, Eva Longoria, o su querida prima, la fallecida María Pineda. «Los diseños que le hice a ella, son con los que más me identifico. Además, María era un ángel, defendía mi creación con la luz que emanaba. ¡Cuánto la echo de menos! Bueno no sólo yo, todos, ¿verdad?» Paso a paso, sus creaciones terminaron siendo portada de revistas como «¡Hola!» y las alfombras rojas de las fiestas más destacadas han visto como sus vestidos brillaban frente a los flashes de las cámaras.

María Bravo y Eva Longoria, con diseños de Carola Toca

Dos años después de su lanzamiento, se aventuró con los complementos, porque como ella misma dice, brincando con su apellido: «Ahora toca perlas». Así nació el proyecto: «Toca pearls». «La perla tarda diez años en formarse, a merced de un ataque exterior del que la ostra se defiende con nácar. Así nació la idea. Todas las mujeres somos una perla preciosa, todas singulares, distintas, como esta joya cultivada». Con forma de estola, sus collares no son cualquier cosa: «Admiten mil formas de llevarlos: los charms los puedes quitar y poner, así que cada día puedes llevar uno diferente, dependiendo de tu estilismo, la ocasión, o lo que quieras transmitir. Es una forma de que las personas también ejerciten su creatividad, y se diviertan. Según mis clientas, estos collares se han convertido en un fondo de armario y, curiosamente, a algunas de ellas que nunca le habían gustado las perlas, pero este collar por su diseño ha hecho que les guste.... ¡Y además es asequible! Desde 129 euros».

Se le ocurrió enviar varios a la Reina Letizia y, aunque no los ha lucido en actos oficiales, Carola recibió confirmación de Casa Real de que le habían encantado y que los utiliza con frecuencia. «Ya le había enviado mi ‘‘New Little Black’’, un vestido con puños y cuellos desmontables pensado para las mujeres que salen de su casa por la mañana y no regresan hasta la noche. Al quitar los cuellos y puños y añadir un pañuelo u otro tipo de complemento, la prenda de día se transforma en un elegante vestido de noche».

Rumbo a Qatar

No contenta con lo logrado en tan poco tiempo, decidió dar un segundo salto al vacío con destino a Qatar. Recibió una llamada: ¿Quieres crear abayas de lujo para las jequesas? «¡Y no lo dudé! Trabajé diseñando y dirigiendo el departamento comercial de una casa de moda de Oriente Medio. Considero que una de las claves del éxito de este sector es que el departamento comercial y el de diseño estén en continúa comunicación. Trabajar para la Familia Real qatarí ha sido una experiencia inolvidable. Piensa que todas aquellas mujeres que llevan el apellido Al-Thani son familia del Emir y, ayudarlas con mis estilismos para lucir perfectas, ¡me ha fascinado!».

Sus labios se sellan cuando le pregunto si la Jequesa Mozah ha lucido alguna de sus túnicas. La discreción es su segundo apellido. Así es Carola: las aguas ocultas de eso que llaman encanto o exquisitez innata, se traducen escandalosa sencillez.