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Espido Freire: «Por mi casa ha pasado casi un centenar de gatitos»

La escritora fue premiada en la II Edición de los Premios Sheba por su amor y defensa de los gatos. En el acto también estuvieron Rossy de Palma y Mar Flores

El entorno de los felinos y las celebrities más «shebaritas» se reunieron anoche para celebrar la II Edición de los Premios Sheba en la azotea del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Estos galardones se encargan de reconocer por segundo año consecutivo el cariño a los gatos que promulgan los nombres más populares y otros anónimos a través de sus iniciativas, con las que difunden tanto sus virtudes como sus necesidades.

En esta ocasión, la galardonada ha sido Espido Freire, quien declaró que recibir este premio «supone un reconocimiento a lo que realmente me interesa y, a la vez, me permite hablar de lo que estos animales necesitan y cómo hay que tratarlos. Un premio es una excusa perfecta para contar historias que al final es lo que yo hago». Desde hace años, la escritora se ha postulado como una gran defensora de los derechos de los animales, en especial de los gatos.

De hecho, comparte piso con Rusia, Ofelia, Yona y Lady Macbeth, cuatro inquilinas felinas a las que a veces se suma algún que otro gatito que Espido recoge para «socializarlo» antes de encontrarle un hogar definitivo. «Por mi casa ha pasado casi un centenar de gatitos», confiesa la escritora. Una labor por la que Sheba considera que la escritora española se merece este reconocimiento. La encargada de otorgar el galardón a Espido ha sido la actriz y modelo Rossy de Palma. Tras la entrega Rossy confesó: «Mi vida está llena de gatos, cuando era pequeña mi madre tenía adoptados una veintena, ahora yo tengo seis en casa. Son parte de mi vida».

La modelo y actriz Mar Flores fue la encargada de amadrinar y presentar la gala Shebaritas. «Soy defensora 100% de los gatos, desde pequeña, cuando llegaban las vacaciones, mi familia recogía a todo tipo de animales que iban y venían», recuerda Mar. Al finalizar la entrega Mar contó cómo un minino ayudó a uno de sus hijos: «Cuando tuve al tercer niño hubo muchos celos entre el primero y el segundo, entonces acudí a profesionales que me recomendaron que comprara un gato. Mi hijo es un poco tímido y con la ayuda del gatito recondujimos un poco su conducta relacional con sus otros hermanos. Ha sido una ayuda infinita. Los animales son terapéuticos».

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