El politólogo y miembro de la plataforma electoral Podemos
El politólogo y miembro de la plataforma electoral Podemos - David fernández

Pablo Iglesias y Tania Sánchez Melero: El «Romeo y Julieta» de la izquierda española

Viven su amorío al margen de las disputas de sus partidos

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Él es el orfidal de los tertulianos; ella, la chansonniere de la vehemencia. Juntos, de la mano, y solo por hacer un ejercicio de imaginación, se les podría ver comprando en cualquier Lidl situado a medio camino entre Puente de Vallecas y Rivas Vaciamadrid, sede de sus respectivos domicilios.

Eran tiempos en los que podían pasear su amor after-cortes a los cuatro vientos, porque compartían casa política común: él como asesor de campañas de IU y ella como diputada en la Asamblea de Madrid... Pero el gozoso ars amandi de Pablo Manuel Iglesias Turrión –ni una gota de ADN común con el fundador del PSOE– y Tania Sánchez Melero se ha visto condenado a la clandestinidad.

Sin que nadie se lo haya pedido, pero sabedores de que no es país para amores de izquierdas enfrentadas, se han visto obligados a minimizar su romance cual pantalla de windows y vivir su pasión por las esquinas de sus respectivas formaciones. Desde la plataforma electoral Podemos, él; quietecita en IU, ella. Cada día más hipster el docente politólogo «novecientoseurista» y con cuidado look setentero la diplomada en Educación Social. Por seguir imaginando, los intuyo debatiéndose entre dos partes equidistantes como el asno de Buridán, intentando no decantarse entre su fidelidad de pareja y la lealtad a sus respectivos programas, siempre cuidando de que no haya ni una espita de transfuguismo de ideas mientras preparan el pollo en pepitoria.

Televisión iraní

Pero en esa Tierra Media que es el mundo de la sobreexposición mediática en la que a ambos les va de lujo –porque, como Wally, están en todas las cadenas–, nada se crea ni se destruye y siempre hay un Alfonso Rojo que te recuerda con quién compartes lecho. El amor es hermoso, sí, pero no pocos estarán deseando que el jamón de su romance les salga salado, aunque ellos se pasen los malos farios por el peplum.

Por seguir elucubrando, intuimos que a ella le habrá enamorado de él ese soma de cortesía que alimenta en formato «retard» como los buenos analgésicos, mientras que él admirará en su amada la boquita de piñón. De lo que no cabe duda es de que podrán comprar el ajuar para su nidito de amor con los eurillos extras que Pablo se gana en la tele de HispanTV, la televisión iraní, más lo que arañe desde su think-tank CEPS que asesora al Gobierno de Venezuela.

Da gusto verlos: jóvenes, entrenados en encontrar primero y buscar después, polivalentes en cualquier punto del dial o del mando a distancia... Son los modernísimos Romeo y Julieta de la izquierda.