Amy Jo Doherty: «Es muy duro ser la hermana de una estrella del rock»
Amy Jo Doherty posa con su guitarra en el Museo ABC de Dibujo e Ilustración, en Madrid - josé ramón ladra

Amy Jo Doherty: «Es muy duro ser la hermana de una estrella del rock»

La hermana del polémico cantante Pete Doherty, y excuñada de Kate Moss, vive desde hace siete años en España

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La mayoría de los turistas británicos vienen a España persiguiendo el sueño del verano eterno: sol, playa y juergas memorables. Hace siete años, la cantante Amy Jo Doherty (Aldershot, Reino Unido, 1978) llegó a nuestro país buscando exactamente lo contrario: paz y silencio. «Cuando mi hermano alcanzó la fama con el grupo The Libertines, yo comencé a sentir paranoia... creía que la gente solo quería hablar conmigo por mi apellido. De hecho, en aquella época casi nunca lo decía», explica Amy Jo en un español con fuerte acento inglés. Por cierto, el hermano al que se refiere es la estrella del rock Pete Doherty, líder del grupo Babyshambles, exnovio de la «top model» Kate Moss y arquetipo del chico malo londinense.

En el apogeo de la historia de amor, drogas y rock & roll de Doherty y Moss, Amy Jo huyó de Inglaterra y de sus implacables «paparazzi». «Me fui por mil motivos, pero uno de ellos fue la constante persecución de la prensa, de los tabloides de mi país. El ‘‘Daily Mirror’’ y ‘‘The Sun’’ hacían trucos horribles para conseguir información sobre Pete y Kate. Cuando vivía en Londres, llamaban a mi puerta y yo no sabía ni cómo habían llegado hasta allí. Incluso sospecho que pinchaban mis teléfonos», cuenta la hermana mayor de Doherty, quien ahora ultima el lanzamiento de su primer álbum en España junto a su grupo, The Ezra Beats.

–¿El apellido Doherty le ha abierto muchas puertas?

–Uf... depende. Al comienzo para mí era terrible. Nunca quise que la gente escuchara mi música por ser «la hermana de...». Pero ahora digo, «podría aprovechar mi nombre». En estos momentos estoy muy feliz, muy orgullosa de mi trabajo, que es muy diferente al de mi hermano, y no me molesta hablar de estas cosas. Pete siempre ha querido que use el apellido. Él siempre me dice: «Tú di que fuiste la que me dio mi primer pincho de heroína, di cualquier cosa, no existe la buena o la mala publicidad, todo es publicidad». Cuando me dice esas cosas me horrorizo, porque yo he visto cómo los titulares de la prensa han afectado a mi familia. A los fans les parece divertido el rollo de la droga, pero a mi familia, no.

–¿Cómo está ahora su hermano?

–Bueno, bien, tiene momentos buenos y otros muy malos. Estamos bastante en contacto y somos una familia muy unida. Hablamos mucho, estamos con Pete y él lo sabe. Pero la verdad es que a veces es muy duro ser la hermana de una «rock star» como Pete Doherty.

–Su padre y su hermana menor son militares. ¿Cómo llevan su vocación artística?

–Mi hermano y yo fuimos en la dirección contraria al resto de mi familia. Pero mis padres son muy creativos. Mi madre es poeta y mi padre ama la música y tiene una colección de vinilos increíble. Desde pequeños hemos tenido un piano en casa y mi padre siempre me ha motivado a hacer música y cantar. Él está muy feliz y orgulloso de mí.

A la espera de sacar su primer EP, que se llamará «Shake» y al que define como un trabajo alegre y «anti folk», Amy Jo dedica sus días a ensayar para una gira que comienza en octubre y a su otra pasión, enseñar inglés. «Así es como llegué a España. Yo quería mudarme a México, pero encontré un trabajo del British Council, que ofrecía seis meses de trabajo y clases de español en Madrid. ¡Y ya llevo siete años aquí! España me ha enganchado mucho», dice. «Desde que llegué doy clases de inglés para padres y niños de hasta cinco años. Mi clases se llaman ‘‘Shake, Rattle & Roll’’. Y también organizo fiestas durante los fines de semana».

–Con la que está cayendo en España, ¿es fácil abrirse camino en la industria de la música?

–Es muy fácil tocar en España, pero es muy difícil vivir de ésto. La gente solo viene a verte si ya eres famoso. Por eso creo que ahora puede funcionar mi apellido, es un buen gancho. Aquí nadie quiere ser el primero, nadie quiere arriesgarse. Es como con el gin-tonic, ahora está de moda y hay diez bares por calle vendiendo gin-tonic. En Londres mola ser el primero. Aquí es casi al revés.

Hace solo unas semanas, Amy Jo ofreció su primer concierto, en el Flamingo Bar de Alcalá de Henares. «Había muy poca gente. Es una pena, creo que la cultura de la música en vivo está en peligro en Madrid», se lamenta.

–Y si tuviera que elegir un telonero para su gira, ¿quién sería?

–(Risas) La respuesta es obvia, mi hermano Pete.