A Andy Wharhol le gustaba inventar para su amiga Marilyn caprichosos platos
A Andy Wharhol le gustaba inventar para su amiga Marilyn caprichosos platos - reuters

La «sopa Marilyn» de Andy Warhol y las recetas de otras celebridades

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¿Sabía usted que una de las mayores aficiones de Frank Sinatra era la cocina y que, junto a su cuarta y última esposa, Barbara Max, publicó el libro «The Sinatra Celebrity Cookbook», en el que la pareja recopilaba sus propias recetas, junto a otras ideadas por Bill Clinton o Clint Eastwood? ¿O que a Andy Wharhol le gustaba inventar para su amiga Marilyn Monroe -desastrosa cocinera-, caprichosos platos? ¿O que a la pasión conquistadora de Giacomo Casanova, el seductor por excelencia, no le iba a la zaga la búsqueda de los placeres de la buena mesa, degustando numerosos platos españoles cuando vino a nuestro país durante el reinado de Carlos III?

Entre los platos que Sinatra preparaba cuando se metía entre fogones destacan las «Berenjenas a la parmesana». Y de los que Warhol ideó para la mítica actriz sobresale la «Sopa Marilyn», que tiene como ingredientes: ½ de leche, ½ de agua, 1 lata de sopa de tomate Campbell’s, 1 paquete de puré instantáneo de patatas, 2 huevos duros, 3 higos secos, 2 dientes de ajo, hierbas aromáticas, perejil seco y pimienta. Casanova, de sus andanzas por España, recuerda con especial fruición las «Criadillas rebozadas».

Las recetas de estos y otros platos nos las ofrece Miguel Ángel Almodóvar en su «Bocados con historia», publicado por la editorial Edaf. Se trata de una tan curiosa como sugestiva propuesta: un libro-caja con 50 fichas donde se reúne medio centenar de recetas (de primeros y segundos platos, junto a postres), ligadas a un personaje famoso de distintos ámbitos (políticos, escritores, actores…), épocas y nacionalidades. Así, entre otros: Louis Armstrong (Alubias con arroz blanco); James Bond (Tallarines verdes con salsa genovesa); Simón Bolívar (Mondongo); «Cantinflas» (Puntas de filete a lo Cantiflas); Don Quijote (Salpicón); Sherlock Holmes (Pastel Strasbourg); Groucho Marx (Tombet de cordero); François Mitterrand (Brandada de bacalao); Nefertiti (Berenjenas de pasión) y Pablo Neruda (Caldillo de congrio).

Cada ficha incluye una completa información en la que se consigna los ingredientes, el modo de preparación –explicado con claridad y sencillez-, y los beneficios para la salud que entraña cada plato.

Anécdotas y curiosidades

Pero como no es un recetario al uso, incluye un interesante plus al contarnos anécdotas y curiosidades relacionadas con la comida de cada una de las figuras elegidas. Así, podemos imaginarnos a Voltaire degustando una cazuela de almejas al azafrán para mitigar los sinsabores de su encierro en la Bastilla, compartir con Freud, gran amante de las verduras –pero que no soportaba la coliflor-, su postre predilecto, el «Apfelstrudel» (Pastel de manzana), o asombrarnos de que Salvador Dalí, en los últimos momentos de vida, cuando su alimentación era ya solo por vía parenteral, rogó a su amigo Artur Caminada que le hiciera una sopa de ajo como las que había tomado en su juventud con los pescadores de Cadaqués.

En «Bocados con historia» recientemente presentado por el autor y la periodista Irma Soriano en la madrileña Casa-Museo de Lope de Vega -el Fénix de los Ingenios desayunaba fuerte, con torreznos y aguardiente, pero era muy frugal en sus cenas, en las que solía ser plato único «Espárragos con huevos escalfados»-, junto a personajes reales, aparecen algunos de ficción, como, entre otros, el capitán Ahab, quien en su obsesiva persecución de Moby-Dick encontraba algún hueco para reponer fuerzas con una calentita y muy cremosa sopa marinera de almejas «Clam Chowder»; nuestros Don Quijote y Sancho Panza, y los investigadores Sherlock Holmes, Salvo Montalbano, Jules Maigret, Guido Brunetti y Pepe Carvalho, debidos a la pluma de, respectivamente, Conan Doyle, Andrea Camilleri, Simenon, Donna Leon, y Manuel Vázquez Montalbán. Precisamente, el «Atascaburras», guiso con bacalao, condumio predilecto de Pepe Carvalho, es el que de manera especial recomienda probar el autor de la obra: «Es un plato en el que se unen la tradición milenaria de la más remota cocina pastoril y las más vanguardistas tendencias del "mood food" o comida para mejorar el humor y acercarse a la felicidad».

El amor más duradero

Miguel Ángel Almodóvar no es un recién llegado a los quehaceres gastronómicos. Periodista y sociólogo, orgulloso miembro de la Orden de la Cuchara de Palo, colabora asiduamente en publicaciones y programas televisivos y radiofónicos de gastronomía y nutrición, y, entre sus obras, se encuentran «Cómo curan los alimentos», «Comer bien por muy poco» y «La cocina del Cid». Confiesa Almodóvar que «el plato preferido de un personaje, su relación con la comida, nos dice más sobre él, sobre su cotidianidad, sobre su carácter, que sesudos tratados». En el libro-caja de Almodóvar hay Historia, pero sobre todo intrahistoria, concepto unamuniano que le interesa mucho. Y en esa intrahistoria, a su juicio, la comida es fundamental: «Como nos enseñan los azulejos tabernarios -apunta-, no hay amor más sincero y duradero que el amor a la comida».

Con «mucho amor y humor» ha escrito su trabajo Miguel Ángel Almodóvar, que, confiesa, no descarta uno similar con personajes vivos: «En este se me coló Sofía Loren. Le pido disculpas por haberla matado». Mientras, disfruten de «Bocados con historia», festiva celebración del excelente yantar. ¡Buen provecho!