Gente&Estilo

López Larraínzar, custodio del secreto mejor guardado del Rey

Se trata de su patrón, en donde están registradas las medidas con las que confecciona los trajes y uniformes del Monarca

El sastre del Rey posa en su taller
El sastre del Rey posa en su taller - isabel permuy

Mark Twain escribió que «la ropa hace al hombre» y hemos querido venir a visitar al sastre que se la hace a Don Juan Carlos (76 años). La mesa de corte sobre la que se apoya Gonzalo López Larraínzar es la misma que existía en la sastrería de su abuelo, allá por 1918. Desde 1986, cuando murió Collado -su primer sastre- Don Juan Carlos ha premiado a la antigua sastrería López Herbón con su fidelidad. Ahora, en su nueva sede de la calle Conde de Aranda. Rodeados de fotografías, muestrarios de telas, patrones y enormes tijeras, conversamos con este sastre de banqueros y personalidades sobre las curiosidades del guardarropa del monarca. López Larraínzar nos recibe con una chaqueta de corte napolitano, entallada, algo más corta de lo habitual y sin corbata.

-¿Cuál es el tipo de traje que lleva más a menudo Don Juan Carlos?

-Además de uniformes y prendas de acuerdo al protocolo de cada momento, utiliza mucho los trajes cruzados. No son fáciles de llevar y a veces «engordan» visualmente, pero el Rey tiene buen porte y los lleva con empaque. Por su estatura y su rango, le favorecen especialmente. También le gustan los tres piezas y los trajes de dos botones sin chaleco, más ponibles para el día a día.

-¿Elije particularidades que se alejen del lo habitual?

-Evidentemente, debido a su estatura, el largo de sus chaquetas es algo mayor que el normal. Sus solapas suelen tener un ancho medio de unos nueve o nueve centímetros y medio. Ni muy anchas ni muy estrechas.

-¿Cómo describiría el corte de los trajes que elige?

-Son de corte clásico, muy intemporal: ni de la escuela inglesa ni de la sastrería napolitana. Se ajustan a un patrón clásico que en esta sastrería dominamos. Por ser quien es, quizá evita llamar la atención con cortes demasiado modernos. Con respecto a las hombreras las suele llevar rectas, bastante naturales, porque su físico no necesita relleno en los hombros. No le iría el estilo «pagoda» -con los hombros muy recogidos y hacia abajo- tan de moda .

-Durante el día el Rey tiene cierta preferencia por los trajes claros.

-La mayor parte de sus trajes son lógicamente grises y azul marino, porque son tonos que se adaptan a cualquier hora. Pero sí, es cierto que Su Majestad se atreve con tonos beis y caldera; le gusta ir a su aire y se da la opción de salir de la monotonía cromática generalizada y llevar colores claros que a él le favorecen mucho.

-¿Alguna singularidad en cómo elige sus pantalones?

-El Rey lleva el largo del pantalón perfecto, lo justo para que no caiga mucho en el zapato pero que tampoco se vean sus calcetines. Los políticos a menudo los llevan demasiado largos.

-¿Cómo consigue ser siempre el español más elegante?

-Para empezar, Su Majestad tiene un estupendo físico, cosa que ya le sitúa en una posición aventajada. Pero en realidad, de nada sirve un buen físico o unos buenos trajes si no se saben combinar con las demás prendas. Y el Rey tiene mucho gusto a la hora de conjugar los trajes con las camisas y las corbatas, de las que posee una enorme colección.

-Imaginamos que el patrón más preciado de esta casa es el del Rey.

-Veintiocho años después de su primera llamada, cuando mi tío y mi padre acudieron a Zarzuela por primera vez, el patrón ha sufrido pequeñas variaciones que se han añadido al inicial. He acudido a menudo a Palacio también para realizar pequeñas modificaciones en los trajes de Don Juan Carlos, ya que un buen traje a medida puede durar muchos más años de los que el cuerpo se mantiene invariable.

-¿Tiene alguna manía en el vestir?

-Don Juan Carlos no es de grandes manías, quizás todo lo contrario. De hecho es uno de los clientes más «fáciles» de vestir y tratar que tenemos. Desde 1986 le visitamos en Zarzuela y se prueba y cambia muy rápidamente. Además, Su Majestad tiene un excelente sentido del humor del que hace gala.

Toda la actualidad en portada

comentarios