Las muñecas Gilsi o cómo volver a disfrutar de los juguetes de nuestra infancia

Dos madres ponen en marcha este proyecto, en el que las muñecas visten los uniformes de distintos colegios

Actualizado:

Probablemente sea el sueño de toda niña: poder vestir a su muñeca como ella, con sus mismos vestidos. Precisamente esa es la idea que han hecho realidad Cristina y Beatriz, dos madres que están detrás de las muñecas Gilsi.

«La idea se nos ocurrió porque a las dos nos gustaba mucho una muñeca que tenía nuestra madre, vestida con el uniforme del colegio, que nos encantaba. Una vez fuimos madres, pensamos que sería buena idea que nuestras hijas tuvieran una muñeca igual y que pudieran disfrutarla como hicimos nosotras y así empezó todo», explica a ABC.es Beatriz.

De esta forma nacieron Kaori, Aisha, Carlota, Bea y Cris, los cuatro modelos de Gilsi, nombre que, por cierto, las creadoras eligieron por ser la unión de sus apellidos: Gil de la Sierra. Desde que hicieron realidad esta idea han pasado ya tres meses y lo que empezó con un pedido de 30-40 muñecas, en la actualidad asciende a 300 unidades.

«Ha tenido muy buena acogida porque cuando una niña lleva la muñeca a su colegio, el proyecto se da a conocer más y cada vez hay más demanda. Nos estrenamos con los uniformes de Highlands, Fomento e Irlandesas y, como a través de nuestra web nos están pidiendo otros colegios, nuestra intención es la de que, a partir de un mínimo de pedidos, podamos crear nuevos modelos», nos cuenta Beatriz.

El producto no puede ser más artesanal y cuidado, ellas mismas se encargan de encontrar las telas como las de los uniformes -incluyendo el jersey, camisa, falda, leotardos, calcetines, ropa interior y zapatos- que, cuando están listas, envían a sus proveedores de confianza, encargados de ultimar los detalles.