ÉRIKA MONTAÑÉS / MADRID
ETA ha vivido, a lo largo de su historia, una sucesión de golpes que han logrado tambalear los cimientos de sus sanguinarias estructuras, aunque hasta el momento la banda terrorista ha demostrado ciertamente gran capacidad de recuperación. De esos hachazos asestados a las cabezas pensantes de la organización criminal, destacan la crisis de Bidart (1992) o la concatenación de operaciones que han descabezado a la cúpula etarra hasta en seis ocasiones en los últimos dos años. A continuación, hacemos un somero repaso por los más importantes reveses policiales y del Estado de Derecho contra la lacra del terrorismo en España:
Francia pasa de «santuario» etarra a «ratonera» de los terroristas el 26 de julio de 2007, cuando con la caída de su jefe logístico, Juan Cruz Maiza, suman 17 los detenidos tras la ruptura del «alto el fuego permanente».
(Foto: EFE)
Francia pasa de «santuario» etarra a «ratonera» o «tumba» de los terroristas el 26 de julio de 2007, cuando con la caída del responsable de abastecimiento de explosivos y documentación falsa, esto es, del «aparato logístico» de la banda y uno de sus pilares básicos, Juan Cruz Maiza, suman ya 17 los terroristas detenidos tras la ruptura del fraudulento «alto el fuego permanente» (declarado el 5 de junio de 2007) por parte de la organización criminal. Este golpe se ceñía también a la «red de zulos de ETA en Francia», radiografiados en el país galo por Cruz Maiza, conocido por los alias «Pintxo», «Giuseppe» y «Lohi».
Maiza tenía 57 años y llevaba tres décadas justas alistado en los escuadrones de ETA y, aunque el sindicato del crimen para el que trabajaba no había conseguido ninguna de las metas para las que nació, él mismo formaba parte de la historia más sangrienta de la banda. El capítulo culmen de esa crueldad con el sello de «Pintxo» se escribió en un zulo en enero de 1981, donde él y sus compañeros del «comando Vizcaya» torturaron, para asesinarlo a continuación de un disparo en la nuca y a bocajarro, al ingeniero de la central nuclear de Lemóniz José María Ryan.