Beatificación de Juan Pablo II

La hermana Marie Simon-Pierre contará su curación milagrosa en el Circo Máximo

JUAN VICENTE BOO / CORRESPONSAL EN EL VATICANO

La fiesta de beatificación de Juan Pablo II durará tres días, pues comienza el sábado 30 de abril, incluye la elevación a los altares el 1 de mayo y se prolongará con una misa de acción de gracias el lunes 2 de mayo. El Vaticano reiteró ayer que sigue habiendo plazas libres en los hoteles de Roma y que la organización será capaz de acoger a todos los peregrinos.

Los actos comenzarán con una vigilia de testimonios y oración en el Circo Máximo el sábado a las 8 de la tarde. En la primera parte, destinada a celebrar la memoria de Juan Pablo II tomarán la palabra dos testigos de su vida: el cardenal de Varsovia, Stanislaw Dziwisz, que fue su secretario durante cuarenta años, y el médico y periodista Joaquín Navarro-Valls, que fue su portavoz durante veintidós años. Intervendrá también la religiosa francesa Marie Simon-Pierre, de las Hermanitas de las Maternidades Católicas, quien contará su curación milagrosa de un parkinson gracias a la intercesión de Juan Pablo II.

En la segunda parte de la vigilia se rezará un rosario «mundial» mediante enlaces en directo con cinco grandes santuarios, incluidos los de la Divina Misericordia en Cracovia, situado junto a la cantera en que trabajó Karol Wojtyla, el de Guadalupe en México, y el de la Virgen de Fátima en Portugal, a la que agradecía haber sobrevivido al atentado del 13 de mayo de 1981. El Papa Benedicto XVI intervendrá al final mediante un enlace televisivo en directo desde el Vaticano.

Una «noche blanca»

Los peregrinos que no tengan hotel pueden iniciar después una «noche blanca» a lo largo de un itinerario especial desde el Circo Máximo hasta la plaza de San Pedro en que habrá ocho iglesias abiertas toda la noche para facilitar la oración y el descanso.

La Obra Romana de Peregrinaciones distribuirá gratuitamente a lo largo de los tres días agua y comida ligera, cortesía de empresas patrocinadoras.

La plaza de San Pedro se abrirá a las cinco de la mañana, y como no hay billetes de entrada ni reservas, los puestos disponibles serán para los más madrugadores. La misa de beatificación concelebrada por el Papa y todos los cardenales, dará comienzo a las 10 de la mañana con el sugestivo rito del descubrimiento del gran tapiz con el rostro de Juan Pablo II en la fachada principal de la basílica. Los organizadores no quisieron revelar ayer cuál ha sido la foto elegida, limitándose a comentar que «es una imagen muy bonita; será una sorpresa hermosa y alegre».

Una hora después de la misa, los fieles podrán entrar en la basílica para rendir homenaje al féretro cerrado con los restos de Juan Pablo II. El templo estará abierto mientras que dure el flujo de fieles, para permitir que los cientos de miles que se esperan puedan rezar ante el primer pontífice polaco de la historia. Una vez concluida las celebraciones, el féretro será trasladado a la capilla de San Sebastián, ubicada en la parte derecha de la basílica. El cardenal vicario del Papa para la diócesis de Roma, Agostino Vallini, anunció que, excepcionalmente, la misa del beato Juan Pablo II podrá celebrarse en cualquier lugar del mundo.