Colores: Paleta muy pura. Azules, rojos, verdes, fucsias, grises, amarillos y naranjas. Lo mejor: Su habilidad a la hora de combinarlos, creando looks bicolores muy estilosos.
La pieza clave: Los vestidos. Para el día, en punto de seda gris jaspeado, con drapeados y asmietrías. También vestidos de cocktail, más estructurados (marcando hombro, cintura y caderas) o fluidos, que se adaptan al cuerpo al caminar. Para la noche, largos sinuosos y fluidos, que ondean con el movimiento.
Cortes: Asimétricos, drapeados, limpios y fluidos. No marca la silueta femenina sino que la sugiere.
Zoom: En los complementos y detalles en plexiglás. Desde bolsos y lazos en las sandalias, a tirantes y aplicaciones en los hombros.
Sensación: El desfile del diseñador causa muy buena impresión entre la prensa, encantada con su patronaje, y también entre sus clientas, como Nieves Álvarez. Una colección redonda para un diseñador que cumple 10 años en la moda.