Colores: Es una paleta cálida, en la que dominan el coral, el naranja, el maquillaje y el arena. También hay toques de vino y de azul.
Efectos: Los tejidos juegan a confundir. Son naturales (sedas, algodones) pero se les aplica una resina o un engomado para parecer rígidos, duros. Hay pieles troqueladas, popelines y juegos de texturas.
Prendas: Los trajes sastre para él, muy fluidos y vaporosos, recordando épocas pasadas, con un toque muy de verano. Muchas americanas, y para ellas, vestidos XXL en seda súper fluída, abotonados hasta el cuello y con lazada.
Conclusión: Una colección muy coherente y un muy buen primer paso en la pasarela Cibeles.