EFE

PSE y PNV acuerdan una reforma fiscal que mantiene intacto el tipo de Sociedades

Socialistas y nacionalistas abogan por establecer límites a las deducciones de las empresas

BilbaoActualizado:

Tras varios meses de desacuerdo, PNV y PSE han ultimado este martes su propuesta fiscal para 2018. Ambas formaciones han hecho oficial el acuerdo a través de un comunicado en el que han destacado que los cambios más sensibles del plan afectan a Sociedades y Patrimonio, mientras que el IRPF sufrirá «ligeros retoques» que, en cualquier caso, no tendrán consecuencias para «la gran mayoría de contribuyentes».

Las diferencias entre ambas formaciones se acentuaban en el tipo general del Impuesto de Sociedades, que finalmente se mantendrá en el 28%. Fuentes del partido socialista han transmitido su «satisfacción» por haber llegado a un acuerdo al respecto, y han puntualizado que esta medida «es compatible con la actividad y la competitividad» de las empresas.

Tal y como ha podido saber ABC, el proyecto incluye limitaciones a las deducciones de las compañías. Entre otras medidas, proponen que el sueldo de los trabajadores se eleve hasta el 175% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para acceder a las desgravaciones por la creación de empleo. El contrato, además, deberá ser de al menos dos años de duración. De esta forma, PNV y PSE esperan contribuir a la creación de puestos de trabajo «de mayor calidad».

Por el contrario, la propuesta recoge más deducciones para las firmas que apuesten por la innovación y el desarrollo.

A su vez, Guipúzcoa recuperará el llamado «escudo fiscal», lo que permitirá de nuevo establecer en la provincia el límite conjunto de cuota de IRPF e IRGF para promover la armonización con Vizcaya y Álava.

«Lo que nos interesa es que haya una reforma fiscal que avance respecto a la de 2013 –han precisado las mismas fuentes–. Que esté dirigida a la protección de los que menos tienen y que acompañe también a las empresas para promover la creación de empleo de calidad».

La propuesta de PNV y PSE será tramitada por cada una de las diputaciones como proyecto de norma foral de medidas tributarias. Si bien en Vizcaya y Guipúzcoa no tendrán problemas para sacarlo adelante, en Álava precisarán del apoyo de una tercera fuerza al no ostentar la mayoría absoluta.