El vitoriano que quiere «cambiar el futuro de la robótica»

El ingeniero Víctor Mayoral ha sido incluido en la lista de candidatos a los premios «Innovator Under 35»

BilbaoActualizado:

Con tan solo 28 años, Víctor Mayoral se ha convertido en un referente de la industria robótica a escala internacional. Así lo atestigua la revista MIT Tecnhology Review, que le ha incluido en la lista de candidatos a los premios «Innovators Under 35», los más prestigiosos del panorama tecnológico actual. A pesar de que los nombres de los ganadores no se conocerán hasta el próximo septiembre, el mero hecho de ser candidato es para él la mejor de las recompensas: «Tengo una sensación de mucha felicidad», asegura el ingeniero alavés, que considera que dicho reconocimiento es también «motivo por orgullo» para el conjunto del sector en España, un país que apunta alto en el mundo del automatismo.

Hardware Robot Operating System (H-ROS) es la herramienta que ha desviado hacia Mayoral la atención del foco tecnológico europeo. Se trata de un sistema operativo que permite crear componentes para robots intercambiables incluso con los de otros fabricantes: «Esta es una de las razones por las que la computación moderna funciona», asegura el ingeniero, que espera que esta nueva infraestructura siente las bases para «cambiar el futuro de la robótica».

A grandes rasgos, argumenta, H-ROS se puede considerar «el Lego de la robótica». Un ingenio preparado para el mundo industrial del futuro próximo que, tal y como asegura Mayoral, ya ha captado la atención de muchos fabricantes «que curiosamente no saben muy bien» como adentrarse en el sector autómata: «Queremos abrir la puerta para que todo el mundo pueda familiarizarse con la robótica», sostiene. A su vez, alega que el sistema permitirá establecer un mercado competitivo de componentes para las máquinas, cuyas piezas bajarán de precio.

A pesar de todo, el mérito, recuerda Mayoral, no es solamente suyo, sino también de todo el equipo que trabaja en Erle Robotics, la compañía que fundó en 2014 junto a su hermano David y que fue adquirida dos años más tarde por la multinacional suiza Acutronic Robotics. En este sentido, considera que la «muestra de respeto» que supone estar en la lista de los «Innovators Under 35» es fruto «del día a día» de la empresa: «Creemos que es sin duda por el trabajo bien hecho», alega.

Al servicio del Pentágono

De hecho, en tan solo tres años la empresa ha conseguido no solo establecerse en el País Vasco como una firma líder en el sector, sino que también ha sido capaz de proyectarse al otro lado del Atlántico. Sus ingenios llegaron a despertar la curiosidad del Departamento de Defensa del Gobierno de EE.UU., que en 2016 decidió apoyar económicamente el proyecto de los hermanos Mayoral: «Que confiaran en nosotros nos dio, por encima de todo, una impresión de seriedad y profesionalidad», destacó entonces Víctor.

El hecho de colaborar con instituciones y compañías de primer nivel somete a los integrantes de la firma vitoriana a un «vértigo constante», destaca el ingeniero, que a pesar de todo argumenta que el grupo que han consolidado les permite afrontar el futuro con tranquilidad: «Estamos muy orgullosos», asegura. Una de las razones de su éxito, añade, es que ha conformado un equipo poco «tradicional» basado en la multiculturalidad, la equidad de género y el compromiso. Facetas que han «enriquecido muchísimo» a la compañía, cuyos integrantes gozan además de «condiciones laborales especiales», como el acceso gratuito a programas como Spotify o Netflix o la posibilidad de asistir a clases de idiomas.