UGT

Los trabajadores de la enseñanza pública vasca se rebelan contra la consejera de Educación

Los profesionales acuden hoy a la quinta huelga que se produce en el sector en apenas un mes

BilbaoActualizado:

Los profesionales de la enseñanza pública vasca no universitaria han retomado este martes su pulso contra el departamento de Educación y su política de recortes. Ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo con el Gobierno autonómico, los sindicatos han convocado una huelga general que afecta a cerca de 30.000 trabajadores del sector, los cuales, según las centrales, han respondido a la llamada de forma masiva. Entre otras reivindicaciones, los trabajadores piden mayores sueldos, así como un aumento de la plantilla y una reducción de la temporalidad.

Se trata de la quinta huelga educativa que se produce en el País Vasco en apenas un mes. El primer parón, que tuvo lugar el pasado 9 de noviembre, lo protagonizaron los trabajadores de las escuelas infantiles. Apenas una semana después se sumaron a la reivindicación los profesionales de cocina, mientras que el día 23 fue el turno de los profesores de Educación Especial. Por último, el pasado 30 de noviembre se convocó al conjunto del colectivo.

La batalla por las mejoras laborales ha conseguido unir a todos los sindicatos, tal y como ha recordado esta mañana la responsable de servicios públicos de UGT, Arantxa Agote, que ha responsabilizado de ello a la consejera de Educación, Cristina Uriarte. En la misma línea, el responsable de enseñanza de ELA, Xabier Irastorza, ha confesado a Efe que los profesionales del sector «están diciendo “ya basta” y están dispuestos a pelear» en defensa de sus condiciones laborales.

Eso sí, la alianza entre las distintas centrales no es completa, pues CC.OO. y UGT, a pesar de que han tratado de unificar las protestas, no han logrado convencer a ELA, LAB y Steeilas para que se sumen a sus movilizaciones.

Según los primeros datos ofrecidos por UGT, la huelga general ha sido secundada por entre un 80 y un 90% de los trabajadores de la enseñanza pública no universitaria. La convocatoria afecta a 300.000 alumnos.