EFE
Encuesta

Solo el 23% de los vascos votaría a favor de la independencia en un referéndum

El último Deustobarómetro revela que uno de cada diez ciudadanos desea la amnistía de los presos de ETA

BilbaoActualizado:

El apoyo a la independencia en el País Vasco cae con el paso de los años, si bien sus ciudadanos anhelan una mayor autonomía. Según los datos del último Deustobarómetro, un estudio elaborado por la Universidad de Deusto, solo el 23% de la población votaría hoy a favor de la secesión en un hipotético referéndum, mientras que el 42,6% la rechazaría. A pesar de todo, un importante sector del territorio (23,7%) confiesa que no sabría qué contestar.

En lo que respecta al modelo de Gobierno, casi cuatro de cada diez encuestados reclama más autonomía que en la actualidad. De hecho, solo al 5% de la muestra le gustaría que el País Vasco gozara de menor o ninguna autonomía. Por el contrario, el 14% aseguró que lo mejor para el territorio es que se convierta en un Estado completamente independiente, tasa que ha caído seis puntos desde el invierno de 2013.

Más ajustadas están las posiciones respecto a la celebración de un referéndum independentista, el cual aprueba un 39,9% frente al 42,6% que lo rechaza. Casi dos de cada diez, el 18,1%, prefirió no contestar a esta pregunta. En cualquier caso, la gran mayoría de los encuestados (78%) cree poco o nada probable que el País Vasco sea independiente para el año 2030.

Futuro de los presos

Otro de los grandes debates del País Vasco atañe al futuro de los presos de ETA, que, según el 35,5% de la muestra, deberían cumplir su condena de forma íntegra pero en cárceles cercanas a sus familias. La segunda opción más marcada es la de que los reclusos que se hayan arrepentido y no hayan cometido delitos de sangre sean amnistiados (12,7%). Por otro lado, uno de cada diez afirma que la amnistía debería ser concedida a todos los terroristas (7%) o, al menos, a los que se muestren arrepentidos (3,7).

En la misma línea, el estudio asegura que el 64,6% repudia firmemente el uso de la violencia para alcanzar fines políticos, mientras que el 18% está «bastante de acuerdo» con que ese no es el camino.