País Vasco

El soberanismo vasco mira a Cataluña para impulsar su propio proceso «unilateral»

EH Bildu bendice el plan secesionista que dieron a conocer los sindicatos radicales ELA y LAB

Solo el 28% de la población vasca desea la independencia
Solo el 28% de la población vasca desea la independencia - Inés Baucells

«Si el 1 de octubre se reclama una república catalana y nosotros nos quedamos dentro de España, se nos quedará cara de burros». Así de tajante se mostró el pasado fin de semana la portavoz de EH Bildu en el Parlamento vasco, Maddalen Iriarte, en un encuentro al que asistieron también representantes de PNV, ERC y JxSÍ. Toda una declaración de intenciones que deja entrever hasta qué punto será determinante para los soberanistas vascos el devenir del proceso impulsado por Puigdemont y sus seguidores.

El independentismo catalán se ha convertido en el espejo en el que se miran algunas formaciones del País Vasco que, de hecho, ya han comenzado a mover ficha para impulsar su propia hoja de ruta secesionista. Es el caso de los sindicatos radicales ELA y LAB, que ayer se unieron con el fin de impulsar un «proceso soberanista unilateral y de claro componente social». Los máximos representantes de ambas centrales coincidieron en que el PNV se ha alejado de la corriente separatista «no por falta de voluntad política, de no querer confrontar con el Estado», sino porque a su parecer a los nacionalistas les es más fácil seguir «dentro del actual marco político» y su economía «neoliberal».

Un discurso que obligó a los sindicatos a «olvidar» los avances logrados a lo largo de 2017 entre PNV y PP no solo en materia económica, sino también en lo que se refiere al Tren de Alta Velocidad (TAV). En este sentido, ELA y LAB aseguraron que la bilateralidad con el Estado «no es posible», y apuntaron a que el Ejecutivo autonómico está «mendigando» competencias «después de tantos años».

Por otro lado, las centrales se autoproclamaron impulsores de un proceso independentista marcado por el componente «social» del que a su parecer carece el Gobierno vasco, al que acusan de «no querer» establecer un marco adecuado de relaciones laborales: «Hay que construir una dialéctica entre la izquierda política y el movimiento sindical que hoy no existe», aseguraron, y citaron explícitamente a EH Bildu y Podemos para que les acompañen en su andadura secesionista.

Caída independentista

Un testigo que no dudó en recoger la formación de Iriarte, que este lunes aplaudió la iniciativa de ELA y LAB. En este sentido, EH Bildu extrapoló al conjunto de la población vasca el deseo de los sindicatos de reclamar «mayores cotas de soberanía» para «construir en todos un futuro mejor». Un sentimiento «evidente», en palabras de los radicales, a pesar de que el último estudio del Euskobarómetro destacó el pasado julio que solo el 28% de la población optaría por la independencia.

Más incertidumbre rodea en este aspecto al bando nacionalista, que, a pesar de que en el pasado manifestó en público que la situación catalana dista de la vasca, ha vuelto a abrir la puerta al impulso de un «nuevo estatus». El propio lendakari, Íñigo Urkullu, declaró ayer que su gabinete reflexionará sobre ello en las futuras ponencias de autogobierno: «Veo la gestión de los tiempos y, en su caso, creo que es necesario que el Parlamento y los grupos parlamentarios planteen las bases y principios de lo que tiene que ser un encargo para un texto articulado», aseveró en Radio Euskadi.

En la misma línea, el presidente del PNV de Guipúzcoa, Joseba Egibar, instó a la izquierda radical a «llegar a un mínimo consenso» con los nacionalistas para «mirar las cosas a medio plazo» como en el caso del referéndum catalán.

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