Antón Damborenea, Nerea Llanos y Borja Semper
Antón Damborenea, Nerea Llanos y Borja Semper - Blanca Castillo

La reforma fiscal interfiere en la negociación de los Presupuestos vascos

El PP pide una rebaja de los impuestos antes de abordar las Cuentas con el Gobierno autonómico

BilbaoActualizado:

Prorrogar los Presupuestos no entra en los planes del Gobierno vasco, que, sin embargo, necesita al menos un aliado en el Parlamento para poder sacar adelante su proyecto. Algo que no le será fácil de hallar dadas las distancias políticas que separan a los partidos implicados y que parecen haberse ampliado a raíz de la crisis territorial catalana. A pesar de todo, el portavoz del Ejecutivo autonómico, Josu Erkoreka, espera que no haya «vetos» previos a la negociación de las Cuentas. Ayer, precisamente, el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, inició la ronda de contactos con representantes Unidos Podemos y PP, cuyo responsable de asuntos económicos, Antón Damborenea, ligó un hipotético acuerdo a la modificación de la propuesta de reforma fiscal formulada por PNV y PSE.

Si bien queda aún mucho trabajo por delante, el gabinete de Íñigo Urkullu afronta con «optimismo» la negociación de los Presupuestos de 2018. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno de cada martes, Erkoreka reiteró que aprobar las Cuentas es «necesario» para garantizar la estabilidad institucional, social y económica del territorio, razón por la cual reclamó a los partidos que no pongan líneas rojas previas a los contactos: «Si no existen vetos políticos previos, el acuerdo es posible», puntualizó.

Por otro lado, el nacionalista afirmó que la reforma fiscal propuesta por la coalición de Gobierno no debería interferir en la negociación de las Cuentas. Principalmente, aseveró, porque a su parecer son temas distintos: «Confundir un debate que tiene que tener lugar en las Juntas Generales con el debate presupuestario de la Comunidad Autónoma es una confusión que sería forzada y que podría obviarse perfectamente disociando ambas cuestiones», alegó Erkoreka, que mostró su deseo de que el resto de formaciones sean capaces de «disociar espacios, ámbitos y protagonistas».

«Balones fuera»

Un punto en el que no están de acuerdo los populares, que insisten en que los Presupuestos y la reforma fiscal de PNV y PSE van de la mano. Al término de su encuentro con el consejero Azpiazu, el responsable económico del PP vasco, Antón Damborenea recordó que las Cuentas están compuestas por gastos y también por ingresos, por lo que instó al Gobierno vasco a dejar de «echar balones fuera» afirmando que este ámbito es competencia de las Juntas.

En este sentido, el grupo popular sostiene que el acuerdo financiero que suscribieron hace seis meses con el Ejecutivo autonómico contemplaba una rebaja de los impuestos, algo que finalmente no se ha visto reflejado en la propuesta que presentaron PNV y PSE. Uno de los puntos más polémicos de la misma afecta al Impuesto de Sociedades, cuyo tipo general se mantendrá finalmente en el 28%, lo cual, a juicio de la formación presidida por Alfonso Alonso, va en perjuicio de la competencia de las empresas.

Fuentes del partido aseguraron en esta línea que el Ejecutivo de Urkullu «tiene mucho que decir» al respecto, aunque mostraron su intención de seguir negociando para buscar puntos en común. Por el momento, destacaron, el PP «no ha mostrado ningún tipo de predisposición» a apoyar el proyecto de Presupuestos, pues necesitan «garantías» de que la coalición cumplirá con su acuerdo fiscal.