El consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu
El consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu - EFE

El Parlamento vasco rechaza el impuesto a las grandes fortunas

La Cámara echa por tierra el último cartucho fiscal de EH Bildu y Podemos

BilbaoActualizado:

EH Bildu y Podemos gastaron ayer su último cartucho antes de la inminente aprobación de los Presupuestos del País Vasco. Tras fracasar en su intento de enmendar a la totalidad las Cuentas, ambas formaciones se aliaron para promover una Agenda Fiscal que, entre otras medidas, proponía la implantación de un impuesto sobre las grandes fortunas. Una iniciativa que no sobrevivió a la criba parlamentaria, pues fue rechazada tanto por la coalición de Gobierno de PNV y PSE como por el PP.

La moción acordada entre Podemos y EH Bildu constaba de seis puntos, que entre otros aspectos hacían referencia a la necesidad de converger de forma progresiva la presión fiscal del territorio con la media de la Unión Europea (UE). El texto también reclamaba un aumento del Impuesto de Sociedades, así como la implantación de una carga sobre la riqueza y las grandes fortunas «que grave de forma sustancial la tenencia de patrimonios superiores en cinco veces al patrimonio per cápita en Euskadi».

Ambas formaciones abogaron a su vez por comenzar a erradicar el fraude fiscal recuperando el 50% del desfalco total estimado en los impuestos generales gestionados por las administraciones vascas en el «Informe sobre Economía Sumergida y Fraude Fiscal en Euskadi». Por otro lado, y en «aras de luchar contra el cambio climático», Podemos y Bildu instaron al Gobierno a «adecuar progresivamente» la fiscalidad conforme a las recomendaciones de la Agencia Europea del Medio Ambiente.

Una serie de propuestas que desconcertó a los representantes del grupo nacionalista, que recordaron que, el pasado febrero, Podemos bloqueó una iniciativa que presentaron junto al PSE para celebrar un debate monográfico sobre fiscalidad: «No hay quien se aclare, ustedes no tienen ni hoja de ruta ni estrategia», afirmó la parlamentaria Josune Gorospe. En este sentido, añadió que el único propósito de la formación morada es «estar en la agenda continua».

La percepción del PSE es que Elkarrekin Podemos, que hoy hará públicos los resultados de sus primarias, quiso imponer un debate ficticio y «cínico» que, a su juicio, quiere convertir en una excusa para rechazar los Presupuestos autonómicos y de paso «insultar» a los socialistas.

Acuerdo «vergonzante»

Pocas posibilidades había que de la Cámara aprobara las proposiciones de EH Bildu y Podemos, sobre todo después de que el pasado noviembre el Ejecutivo autonómico acordara con los populares una reforma fiscal que entrará en vigor el próximo 1 de enero en los tres territorios forales. A juicio de la formación morada, sin embargo, «no hay forma de decente» de defender el pacto, el cual tilda de «vergonzante» tanto en las formas como en el fondo. De esta se forma se refirió a la negociación tributaria el parlamentario Julen Bollain, quien insistió en que los nacionalistas «han entregado la política económica de Euskadi» a los conservadores.

Por su parte, la parlamentaria de EH Bildu Leire Pinedo aseveró que la reforma tributaria de PNV, PSE y PP va a «seguir la senda» de la contrarreforma fiscal que a su parecer se llevó a cabo en 2013 y que se demostró «fallida porque en dos años incumplió sus propias previsiones de recaudación en más de 1.000 millones de euros». En esta línea, la radical destacó que el nuevo acuerdo incluye cambios «para contentar a unos y a otros firmantes» sin tener una visión global: «La política fiscal se ha cambiado única y exclusivamente para tener un acuerdo presupuestario en una institución», resumió.

A pesar del recelo de la izquierda en torno a la reforma fiscal, el próximo año se integrarán la nueva normativa, que, entre otros puntos, incluye una rebaja de cuatro puntos del Impuesto de Sociedades hasta el 24%. Esta fue una de las exigencias que puso sobre la mesa el PP vasco para negociar los Presupuestos autonómicos, que serán aprobados el próximo 22 de diciembre gracias a la abstención de sus nueve parlamentarios.