EFE

Semana Santa 2018Miles de personas reviven la Pasión de Cristo en el tradicional Vía Crucis de Balmaseda

La representación de este año ha contado con un nuevo escenario para la crucifixión

BilbaoActualizado:

Miles de personas han acudido a la villa vizcaína de Balmaseda para asistir, en una soleada mañana, al Vía Crucis viviente que cada año representan vecinos de la localidad y que constituye uno de los actos de Semana Santa más populares del País Vasco.

El público ha vivido con devoción, respeto y curiosidad, aquellos que han acudido por primera vez, la representación que organiza la Asociación Vía Crucis Viviente y en la que los actores se esfuerzan en imprimir a sus interpretaciones toda la intensidad necesaria para conmover a los asistentes.

Alrededor de 350 vecinos-actores de un municipio de algo más de 7.700 habitantes se han encargado de revivir los últimos momentos de la vida de Jesús de Nazaret en una representación que supone meses de ensayos y en cuya organización se involucran cada año más de 600 personas.

La representación de este año ha contado con un nuevo escenario para la crucifixión, decorado por alumnos de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco, y además los pasajes más destacados se ha podido seguir a través de internet y en una pantalla instalada en la Plaza del San Juan.

Pasadas las 9.30 horas se ha iniciado en el Campo de las Monjas la representación con el ahorcamiento de Judas y el juicio ante Poncio Pilato de Jesús que, una vez condenado, ha cargado con la cruz, de un peso de más de 65 kilos, y ha comenzado el Vía Crucis acompañado por los ladrones, Dimas y Gestas.

Después, los asistentes han visto la primera caída y los encuentros con María Magdalena y la Virgen María antes de que el Vía Crucis se adentrase en el casco histórico de la villa donde este año ha habido una redistribución de las estaciones respecto a años anteriores para facilitar al público la visión de las principales escenas.

En el recorrido por las calles del casco histórico de Balmaseda se han producido la segunda y la tercera caídas, y se han representado la captura del Cirineo que ayuda a Jesús a cargar con la cruz y el encuentro con las mujeres piadosas de Jerusalén, entre otras escenas.

Luego, el Vía Crucis ha cruzado el río Cadagua a través del Puente Viejo para llegar al final del recorrido donde sobre un nuevo escenario de 50 metros de ancho por 15 de alto, han tenido lugar las últimas estaciones del calvario de Jesús.

Allí se han vivido las escenas más conmovedoras cuando Jesús, una vez crucificado, ha pronunciado sus últimas palabras y, tras encomendar su espíritu a Dios y expirar, ha sido bajado de la cruz y trasladado al sepulcro, con lo que ha finalizado la representación de la Pasión.