España lleva 50 años sin jugar en Bilbao
España lleva 50 años sin jugar en Bilbao - A.M.

Las Juntas de Vizcaya solo dejarán jugar a España en San Mamés si es contra Euskadi

El PP defiende que una visita de la selección a Bilbao sería positiva en términos económicos

BilbaoActualizado:

Las Juntas de Vizcaya rechazaron ayer una iniciativa del PP para promover la celebración de un partido de la selección española en San Mamés. El principal opositor de los populares fue el PNV, cuyos representantes alegaron que solo apoyarían una propuesta de esta naturaleza en el caso de que el conjunto nacional disputara un encuentro oficial contra un conglomerado vasco. Algo que, según su portavoz, Jon Andoni Atutxa, sería «de absoluta normalidad».

Por otro lado, el mandatario nacionalista destacó que la formación popular debe «reconocer que existen otras selecciones nacionales en el reino de España», y les instó a «facilitar los cambios legislativos» que sean necesarios para permitir su oficialidad.

Tampoco EH Bildu y Podemos secundaron la iniciativa popular. El dirigente de la formación morada Mikel Isasi afirmó que la culpa de que España no juegue en «La Catedral» es del propio PP y de su idea «de nación española única», que impide que exista una selección vasca. Por su parte, el juntero de la coalición soberanista Endika Montes instó a la Cámara a «apostar» por Euskadi, y añadió que, en caso de que el combinado nacional juegue un partido en el estadio, debería hacerlo «en calidad de visitante».

«Clichés caducos»

De esta forma, el PP no consiguió sacar adelante su iniciativa, que animaba a la Diputación vizcaína a promover entre el Consejo de Administración de San Mamés la petición a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) de acoger «lo antes posible» un partido de la selección en el estadio del Athletic. Hace ya medio siglo que Bilbao no presencia en directo un encuentro de la selección nacional, algo que, según el popular Javier Ruiz, es consecuencia del «veto político» impuesto por los nacionalistas.

El portavoz popular alegó que la presencia del combinado español en la capital vizcaína sería «positivo» para la provincia, pues no solo contribuiría a ponerla «un poquito más en el mapa», sino que también resultaría beneficioso para el comercio y la hostelería. Por ello, instó al PNV, a EH Bildu y a Podemos a «superar viejos clichés caducos» y a respetar «las distintas identidades» que coexisten en el territorio: «Ese antiespañolismo rancio y anticuado sería impensable en cualquier otro país», concluyó.