El lendakari, Íñigo Urkullu (d); junto al portavoz del Gobierno vasco, Joseu Erkoreka
El lendakari, Íñigo Urkullu (d); junto al portavoz del Gobierno vasco, Joseu Erkoreka - EFE

El Gobierno vasco ratifica su compromiso con el Estado

El Ejecutivo de Iñigo Urkullu asegura que la colaboración con el PP es «imprescindible»

BilbaoActualizado:

El Gobierno vasco insistió ayer en la necesidad de que Generalitat y Ejecutivo central «pasen al diálogo» en Cataluña y abran «un período de reflexión» para evitar actos de violencia. A juicio de su portavoz, Josu Erkoreka, esa es la «vía correcta» para dar salida a una crisis que, en cualquier caso, no bloqueará las relaciones institucionales entre PP y PNV. Al igual que el lendakari, Íñigo Urkullu, el dirigente nacionalista consideró «imprescindible» que exista un «marco de colaboración» con el Estado, si bien dejó caer que se trata de una relación obligada: «No es por capricho -alegó-, sino porque así lo exigen las necesidades y las demandas de la ciudadanía».

En declaraciones posteriores al Consejo de Gobierno, Erkoreka puntualizó que el gabinete de Urkullu colaborará tanto con el PP como con otras instituciones «para poder atender de manera eficaz y eficiente a las demandas, exigencias y requerimientos» de los vecinos del País Vasco. En este sentido, destacó que el Ejecutivo autonómico no ha barajado «en ningún momento» la posibilidad de «incumplir acuerdos alcanzados» con la administración central, a la que pidió que actúe «con el mismo criterio y el mismo planteamiento».

El portavoz del Ejecutivo vasco se refirió así a las 37 competencias que reclamó el pasado septiembre al gabinete de Mariano Rajoy, al que entonces acusó de «ningunear la singularidad de Euskadi». Por el momento, añadió, no se ha producido contacto alguno al respecto con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría: «La dinámica de reuniones bilaterales no se ha iniciado, por lo que no hay nada que se vaya a bloquear», aseveró.

Nueva fórmula territorial

En lo que se refiere a la crisis catalana, el dirigente nacionalista aventuró que la solución pasa por «reformular» la estructura territorial del Estado. Un objetivo que, a su parecer, se puede alcanzar si se realiza antes una «lectura realista de los acontecimientos» y se miden las actuaciones que se vayan a emprender en las futuras fechas: «Lo que se haga y diga en las próximas semanas influirá mucho en los acontecimientos de los próximos meses y años», alegó.

En esta línea, el dirigente del PNV hizo suyas las palabras del portavoz de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, quien defendió que la violencia «nunca es positiva» en el ámbito político: «Las expresiones de violencia han sobrado, sobran y sobrarán», reiteró. Por ello, instó a ambas administraciones a «no precipitarse» y a «tomarse un período de reflexión».

Asimismo, el portavoz del Ejecutivo vasco declinó pronunciarse sobre la posibilidad de que la Generalitat efectúe una declaración unilateral de independencia en los próximos días: «Como no sabemos si va a producirse o no, el Gobierno no va a entrar a especular lo que ocurriría o dejaría de ocurrir en este supuesto que hasta la fecha no se ha confirmado», destacó.